lunes, 27 de octubre de 2014

Sala de Masajes

Aquella tarde tenía un aire permisivo, se prestaba para todo, pero no para lo que ocurriría a continuación. La pareja llegaba a una sala de masajes terapéuticos, ella se agarraba la espalda baja al caminar, el la apresuraba al interior del lugar. la construcción era tipo colonial, era una casa antigua, el color azul de las paredes se veía pálido con el poco azul que se dibujaba en el cielo, las nubes cubrían la mayoría del mismo. Dentro del lugar, el ambiente era denso, pesado, olía a humedad, sin embargo había muebles decentes, cinco personas más aguardaban su turno.

La sala de espera era enorme, frente a la pareja estaba la recepción, al costado derecho de la recepción se veían tres cuartos, de ellos salían y entraban las personas, de uno de ellos salio un anciano, agradeciendo a una joven masajista por aliviar su dolencia del pie, la joven nombro a un caballero, inmediatamente un hombre maduro se paro, estaba sentado al lado de la mujer, ella lo vio tratando de ver que le dolía, sintió un apretón en el brazo, su marido le reprocho el hecho de que lo haya visto, ella bajo la mirada, quedaban 4 personas. Pasaban los minutos, el aire se colaba por una de las ventanas abiertas, el calor se hacia sentir en el ambiente, la mujer sudaba, gotas minusculas brotaban  de su frente, de su escote, llevaba una blusa morada en cuello en V, pantalon de mezclilla ajustado que resaltaba sus piernas, a dos lugares de la pareja se encontraba una mujer con su hijo, el niño tenia lastimado el pie, la madre lo regañaba sin descanso a lo que el mocoso solo atinaba a sollozar, al final de la hilera de sillas se encontraba una joven, se veia mal de su hombro. El reloj avanzaba lento, apenas daban las 4:30, de otro cuarto salio un hombre maduro llamando a la joven, ella paso junto a la pareja y ahi la mujer comprobo que efectivamente su hombro estaba abultado, de reojo la siguio con la mirada y noto como su pareja le veia el trasero, ella se molesto, pero, no podia decir nada, el con una sonrisa en el rostro volvio poco a poco a mirar al frente, y noto la mirada de su mujer, se puso serio, enojado por el hecho de que con la mirada le recriminara el verle las posaderas a la joven, el la fulmino con sus ojos a lo que la mujer agacho la mirada. Pasaron 5 minutos, la mama del niño se desespero y se fue con su niño, no habían pasado ni 20 segundos cuando un joven apuesto llamo a la señora que ya no estaba, nadie respondió, los ojos del joven recorrían la sala de espera cuando se topo con la figura de la mujer, ella lo miro furtivamente, se sonrojo al ver esos ojos negros, El joven se dirijio a la recepción para preguntar el nombre de la mujer, El acto seguido la llamo para consulta, ella se levanto, el marido hizo el ademan de seguirla, la mujer se decepciono por esa reacción, ya que quería pasar sola con ese hombre, el marido no se levanto pues la joven del hombro salio del consultorio en el que estaba, ella se quedo sentada en el lugar en el que estaba mientras el hombre maduro que la atendió hablaba con la recepcionista, ella vio como el marido la veía, el ni se inmuto por su mujer, la joven ni lo pelaba, el hombre maduro pedía pomadas a la recepcionista, de pronto ella sintió una mano que la ayudaba a entrar al consultorio, se volteo a ver que no era el joven, sino una muchacha de rasgos finos, entro a la habitación.

Dentro del cuarto predominaba el mismo tono azul de la fachada del edificio, al fondo una persiana que cubria una ventana abierta, noto como la persiana se movia dando paso al aire del exterior, la luz del sol se filtraba por la persiana, haciendo lineas de luz en el interior del cuarto, a un lado de la habitacion habia un biombo, del cual salio el joven apuesto que le habia hablado, la muchacha que la metio a consulta se fue, quedando los dos solos, el se acerco a ella, su aroma enervaba el olfato de la mujer, ella no sabia que hacer, se sentia a merced de ese hombre joven, miraba sus cejas pobladas, sus ojos negros, sus pomulos definidos y los labios gruesos se movian diciendole algo que ella no escuchaba, solo su nombre la saco del trance en el que estaba. el joven le pregunto que dolor tenia, ella le indico la espalda baja, el joven la agarro de la cintura y palpo el área, ella se sonrojo, el le dijo que se quitara la blusa y se acostara boca abajo sobre la mesa de masajes, la mujer, como hipnotizada se despojo de su prenda, se veían unos senos turgentes, firmes, redondos, un brasiere morado de encaje cubría sus encantos. se acostó en la mesa, de pronto sintió algo extraño, el joven desabrocho el brasiere, el sintió que la mujer se molesto, ya que su cuerpo quiso levantarse, el con su voz firme y llena de erotismo le dijo que solo lo había quitado para aplicar un aceite para relajar los músculos, ella de dejo hacer no muy convencida, quedo en alerta.

El ambiente estaba impregnado del aroma de tierra mojada, afuera empezaba a caer una fina lluvia, era un aroma relajante, la temperatura bajo un poco, la piel de la mujer se erizo ante ese hecho, de pronto, un aroma a rosas lleno sus pulmones, un olor dulce, suave se sentía en el lugar. Un calor rico se sentia en su espalda, sintio unas manos grandes, las manos iban y venian por su espalda alta, el tocaba a la mujer como si fuera una tela de seda, suave, pero firme a la vez. ella no puso resistencia al sentirlo, ya que la combinacion de sus manos, el aroma del aceite y la voz del joven la hacian sentir: excitada.

El joven masajeaba la espalda, escuchaba pequeños gemidos provenientes de la mujer, el acto seguido, se dirigio a su espalda baja, el veia las nalgas de la mujer mientras masajeaba su espalda baja, era una mujer madura, estatura media, agraciada sin ser bonita, pero su cuerpo era exquisito, el contemplaba el trasero de la mujer, cuando sin querer sus manos tocaban un poco mas abajo de la espalda, a lo que la mujer, sin pena y con un rubor en el rostro se levanto excitada, exaltada, lo miro, el la miro apenado, ella lo miro con deseo, pero no podía, no debía, o si? el joven pidió disculpas, la mujer no dijo nada y lo miro bien, era atlético, alto, la bata se trasparentaba, dejando le ver los musculos del pecho y abdomen. se ruborizo mas, el joven pidió que se acostara nuevamente para seguir el masaje, argumentando un posible nudo de los nervios que ya estaban entrando en calor en el area afectada, asi que debia proseguir, ella nuevamente hipnotizada por la voz y su aroma se dejo hacer, se recosto, el le bajo un poco el pantalon para palpar mejor el area, ella se lo desabrocho, actuo en automatico, no era ella misma, pero lo hizo, el joven vio un espectaculo maravilloso, un bikini morado de encaje cubria las nalgas de la mujer, blancas, firmes por el ejercicio, el no sabia que hacer, se quedo paralizado, pero, recupero la compostura y el "profesionalismo", poco a poco paso sus manos cerca de las nalgas de la mujer, ella gemia discretamente, imaginaba miles de escenarios en los que ella era poseida por ese hombre que podria ser su hijo, el revelo su excitacion con una ereccion. Los dos estaban fuera de si, ella no sentia mas que deseo, deseo porque algo mas pasara entre ellos, el por su parte, deseaba poseer a aquella diosa que tenia recostada.

Se puso mas aceite en sus manos, se enfoco en masajearle las nalgas, lo que el bikini dejaba ver, ella dio un respingo al sentir unas manos ajenas a las de su marido tocando lo que jamas nadie habia tocado, mas que el, se excito mucho, el por su parte tenia una ereccion enorme en su pantalón, sus manos bajaban por sus muslos, la parte anterior a las rodillas, los chamorros y pies, ella gemía mas y mas alto, el tambien perdió la compostura, se sintió afortunado al tener semidesnuda a esa mujer madura. ella por su parte solo deseaba que el la poseyera miles de veces,

Las escenas que pasaban por su mente jamas habian sido concebidas, era pecado decia su familia, sus amigas, pero ahora, al estar con alquien ajeno a todo se sentia libre, deseada, sexual, ella pensaba que le daria lo que deseara sin pedirlo, que la poseyera sin dudarlo si la miraba, inmersa estaba en esos pensamientos impuros cuando algo la trajo a la realidad, de su vagian salian pequeñas punzaditas de placer al sentir una boca en sis pies, el joven ya se habia quitado la bata, dejando ver su torso velludo, musculoso, ella al verlo se volteo nuevamente, apenada, excitada, caliente. El por su parte, se despojo de su pantalon, su boxer, masajeaba su pene mientras metia los dedos del pie en su boca, su lengua los recorria, el veia como la mujer se estremecia y retorcia en la mesa de masajes, sin dudarlo se desnudo, poco a poco con su boca subio por detras de sus piernas, ella gemia sin tapujos, cuando sintio los labios del joven cerca de donde nacen sus nalgas automaticamente abrio las piernas, no le importo sentirse "sucia" al hacerlo.

El noto como en el puente del bikini se veia una mancha de excitación, justamente donde estaba su vagina, de manera casi primitiva se acerco a oler lo que veia, aspiro profundamente el aroma de mujer ardiente, ella al sentir los cabellos del joven tan cerca se vino copiosamente, apenada, ruborizada, excitada y caliente se volteo a verlo, lo miro, miro a ese ejemplar masculino en todo su esplendor, miro su cuerpo, sus musculos, su miembro viril duro, brilloso, venoso y deseando hacerla suya. Acto seguido, y siendo otra mujer, se quito el bikini humedo, como jamas lo habia echo, lo avento a su "amante" en el pecho, y cayo en su pene, el bikini quedo colgado ahi, ella lo miro, era otra, el demonio del deseo se habia posesionado de ella, abrio sus piernas, abrio su vagina y el se abalanzo sobre su cuerpo, besandola, sus manos recorrian su cuerpo suave, apretando sus senos mientras sus lenguas luchaban entre si, ella se dejo hacer, por primera vez, desde su matrimonio, era una puta, algo que su marido siempre le pedia que fuera en la cama, y por primera vez era infiel, algo que jamas penso que llegaria a ser, pero este joven lo valia, era totalmente diferente a su marido, se sentia desmayar al sentir ese pene meterse en su vagina, de inmediato se vino, el la puso de mil maneras, y en cada una le arranco un orgasmo.

No supo a que hora fue, o como paso, desperto, estaba vestida, el cuarto nuevamente olia a tierra mojada, se incorporo en la mesa de masajes, el joven se lavaba las manos tras el biombo, lo noto tranquilo, normal, habra sido un sueño? penso. El joven se le acerco, le dijo que tenia una leve inflamacion en el costado izquierdo de la espalda baja, le dijo el nombre de una pomada, ella desconcertada lo miro, esperando una leve mirada de complicidad por lo que habia acontecido, no obtuvo respuesta, salio parsimoniosamente del cuarto, la esperaba su marido, el la noto rara, ausente, su mirada no decia nada, ella, absorta en sus pensamientos, iban y venia, tratando de encontrar sentido a lo "ocurrido". Se dirijio a recepcion, pidio la pomada, su marido le pregunto que que habia ocurrido, ella no respondia, pensaba, que habia pasado, fue real? fue un sueño? una pregunta de el la saco del trance en el que estaba: Que tienes mujer, que te pasa, te estoy hablando; ella reacciono, le dio una sonrisa forzada, como queriendo ocultar su vergüenza ante el, ya que, antes ni con el pensamiento le era infiel.

Ambos se dirijian rumbo a la salida, el le seguia insistiendo, ella apenada, no sabia que habia pasado, se subio al carro, volteo a ver la casa, la fachada lucia un azul mas intenso a causa de la lluvia, observo largo rato esa casa, en donde le fue infiel a su marido, y ademas, lo disfruto enormemente.En eso, de una de las ventanas vio al joven masajista que la habia atendido, el le guiño el ojo, y de entre sus ropas extrajo una prenda familiar para la mujer: el bikini morado de encaje, ella se sonrojo, no sentia que no lo traia, se puso nerviosa, no sabia que hacer, era excitante verlo ahi con esa prenda que momentos antes cubria su vagina y ahora, estaba en manos de aquel apuesto hombre, el joven acerco la prenda a su nariz y respiro profundamente, ella sintio unos pequeños choques electricos que nacian de su vagina y que estremecian a todo su cuepo, tuvo un orgasmo instantaneo, su sensibilidad estaba a flor de piel, su mirada perdida, nublada, vidriosa, no emitia gemido alguno, los contenia, temia que la escuchara su marido y asi, se alejo de ahi,.....pensando, planeando, y deseando repetir lo que vivio esa tarde.




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