viernes, 22 de mayo de 2015

Sonambulos

La noche poco a poco se asomaba por el horizonte, caía una lluvia fría, el ambiente era de soledad, todo era gris, gris obscuro, pues caía la noche, no había dejado de llover desde hace tres días, la ciudad se sentía muerta, sola, abandonada. Ahí, en la mitad de la calle estaba una figura delgada, tambaleante, volteaba para arriba, solo para ver la nada, sus ojos grises no veían nada, su ropa estaba desgarrada, su piel se veía blanca, había hematomas en sus brazos, emitía un sonido vació, un dejo de soledad, un quejido que salia desde lo mas profundo de su ser, la lluvia le cubría el rostro con unas gotas enormes de agua, al voltear se pudo ver lo que antes fue un rostro humano, pues faltaba la mitad de su cara y y se podía ver una sonrisa macabra, pues faltaban sus labios, la sangre le escurría de la boca, una corbata negra manchada de sangre roja y negra, efecto del tiempo y la coagulación le daban al ser una imagen de pesadilla. Al ver hacia mi, frente a mi, alzo sus brazos como si me fuera a agarrar, aunque aun faltaba una distancia considerable para que eso fuera posible, yo no hice nada, solo me limite a retirarme, había despertado hace una semana, no sabia que había pasado, pero me encontraba "solo"?, bueno, no solo, esos seres estaban en la mayoría de los lugares, escondidos, durmiendo, o guardando energía para cazar, para cazar todo lo vivo, hace dos días había escuchado la voz de auxilio de una mujer, no pude identificar de donde provenía, pero al encontrarla yacía despedazada en un piso de una farmacia, aun su sangre manaba de su vientre, donde momentos antes había un sistema digestivo, el cual se encontraba en la boca de tres de esos sonámbulos de muerte, como el que iba a por mi. No quería gastar energías, no quería gastar municiones, solo tenia una pistola glock, con dos cargadores de 14 balas cada uno, y en la pistola tenia 8 balas, ademas, estaba hambriento, y por si fuera poco, si le disparaba a ese ser, quizás vendrían otros para "vengarse" de la muerte de su compañero.

Opte por irme, no había encontrado comida, por eso salí de mi departamento pensé, caminaba por una avenida, estaba expuesto, pero, la noche caía, y era la ruta mas corta para llegar a mi guarida, a mi fuerte, a mi castillo, lo había encontrado por casualidad, pude ver que era de unas personas que no habían vuelto, pues al entrar estaban unas maruchans dispuestas para comerse, recuerdo que espere a que regresaran esas personas, fue un día después de despertar, nadie llego, así que reclame ese lugar como mio, mi "castillo" estaba a 5 minutos, ya había revisado una cuadra completa en busca de alimento, solo había encontrado muerte, caminaba por esa avenida, los arboles se mecían con el viento que hacia, y la lluvia le daba un sonido muy peculiar a las hojas de los mismos, cada paso era un paso a la seguridad, un grito me hizo detenerme, jamas había volteado para atrás en toda mi vida, pero algo tiro de mi en automático, escuche nuevamente un grito, esta ves era mas cerca, pistola en mano me diriji al lugar, pase una tienda, una tortilleria, cada ves se escuchaba mas fuerte, un balazo, dos, tres, nada, el sonido provenía de una iglesia, el atrio estaba "decorado" con tres cuerpos de esos seres, una bala en la frente y otra en la sien los hacia verse bien, jejeje, pensé, una broma de mal gusto, pase sobre ellos casi, al entrar al santuario había una luz en una esquina, una figura se movía, me prepare, la figura se cayo al piso, gemía, pero no como esos seres, me acerque y era un señor de avanzada sostenía una beretta vacía, el tenia una mordida en el brazo, al verme en automático apunto hacia mi, pero le hable, lo salude, bajo el arma, lloro,- porque fui tan descuidado dijo- al verlo pregunte su nombre, no me dijo nada, pues su justificación era que no importaba, pues dentro de poco seria como una de esas cosas come-hombres.

Lo mire, en su mirada se veía la resignación a lo que iba a acontecer, no dije nada, me levante, era un caso perdido el señor, pero el me detuvo, me dijo que lo ayudara a cuidar a su hija, me dio una dirección en un papel, quizás la tenia desde hace tiempo, un papel arrugado, hecho bola, un poco ilegible, le dije que si, aunque, mi intención era solo sobrevivir, pregunto por mi nombre, y antes de decírselo al piso cayo, se convulsiono, sabia lo que seguía, la transformación de hombre a bestia, tome su pistola, una beretta no estaba mal, tenia una pequeña colección en mi castillo, la había iniciado al tercer día que desperté, encontré muchas armas, algunas cargadas, otras no, pero, esa beretta era especial, tenia unas iniciales grabadas en la cacha. salí de ahí tan rápido como pude, pues si me agarraba tendría que gastar una bala, y ademas, el sonido atraería a mas de esos sonámbulos de muerte. Sali de la iglesia, la lluvia y el frió me calaban hasta los huesos, camine hacia mi fuerte, mi casa, llegue, no podía prender fuego ni una lampara, pues no quería alertar a hombre o bestia que por ahí estuviera.

Me tape muy bien, aunque empapado de pies a cabeza quede, abrí una lata de frijoles, eran de una mujer que vivía en la costa, eran negros, mis favoritos, me sabían a gloria, aunque ya solo tenia dos latas mas, no había encontrado nada, quizás mañana tenga mas suerte pensé, el agua la obtenía de la lluvia, pues los bidones o garrafones que había visto tenían en agua sucia, hace tres días había entrado a un minisuper, estaba atestado de comida, alguna podrida, alguna no, agarre lo que pude, pero en el trayecto a mi casa se rompió mi saco y se cayo la mayoría, ademas, había dos seres que me perseguían, no podía regresar por el alimento, desde que desperté había sido muy cuidadoso, cauteloso, pero, en ese día, todo me salio mal, lo bueno es que no me deje alcanzar y así, hasta ahorita, no saben donde estoy. la noche había caído hace tiempo, la lluvia no aminoraba, se mantenía como el tercer día que comenzó, el frió se sentía mas y mas, incluso en las madrugadas se hacia una neblina que, no dejaba ver a mas de dos metros de distancia, dificultando la localización de esos seres, si no fuera por sus gemidos y olor no sabría bien donde están jejeje, pero esa mañana seria diferente.

Un ruido me despertó, me puse nervioso, pues para entrar tenían que entrar saltando un muro, agarre mi arma, me levante, paso a paso me acerque a donde se generaban esos ruidos, llegue a la sala, por debajo de la puerta se veía a alguien caminar, pues so poca sombra se veía, me acerque poco a poco a la puerta, al girar la perilla, algo la abrió de repente, caí de espaldas, eso si, sin dejar de apuntar al frente, note como alguien me apuntaba, una mujer, me ordenaba que tirara el arma, cosa que no hice, no deje de apuntarle, se veía como de veintitantos, yo tenia treinta y cinco, no me deje amedrentar, mi pulso estaba firme, el de ella temblaba, sus ojos no querían hacerlo, los míos no dudaban, ella me dijo que bajara mi arma, me levante sin dejar de apuntarle, ella tembló con mas fuerza, no dudaba en acercarme, cuando estaba a centímetros de ella me disparo en el hombro, me agarre, ella al verme se asusto, me apunto a la cabeza, me disparo, caí cuan largo era, solo vi como agarro las dos latas de comida y se alejaba, la obscuridad se apodero de mi. Desperté después de un día, lo supe, pues tenia un reloj de cuerda que aun servia, no me explicaba porque no estaba muerto, pensé que regresaría como una de esas cosas come-hombres, me pare con dificultad, al lavarme la herida del hombro izquierdo note que la bala había salido, no había daño en el hueso, no fue muy grave pensé, aun así, la perdida de sangre era considerable, pues estaba mareado, adolorido, necesitaba hidratarme, aun llovía, el frió se sentía con mayor intensidad, busque agua, no encontré nada, así que salí al patio de mi "castillo", un castillo impenetrable? ja, una mujer entro y me quito mi comida, ademas me dejo por muerto, me revise y en la cabeza solo tenia un rozon en la sien, nada grave, lo grave era lo del hombro, busque agua oxigenada o alcohol para des infectarme, al aplicarme eso agarre un calcetín y tapone la herida, necesitaba gasas, vendas, alimento, y medicamento, estaba jodido, al revisar lo que tenia note que solo tenia la beretta que había guardado, sin balas, para mi suerte, tenia un cargador de balas para beretta, pero solo tenia 15 balas, me cambie para salir en busca de mas alimento y medicamentos, pero algo cambio, algo que no previene, ya que, por donde entraba, por donde trepaba el muro, había una muchedumbre de esos seres queriendo subir.

No tenia balas, no tenia la agilidad que tenia hace años para correr, no tenia las fuerzas pues estaba herido, que hacer para salir de ahí? si me quedo seria mi fin, y si me arriesgo a salir así, dando balazos seria mi fin también, así que tenia que pensar algo y rápido, el dolor de cabeza, el muscular iban incrementándose, iba a hacer una acción temeraria, que me pondría en evidencia con todos esos seres, pero no tenia otra opción, como pude, subí el tanque de gas que estaba en esa casa, lo aventé por encima del muro que me separaba de esos seres, observe como cayo encima de uno, rompiéndole el cráneo, rodaba hasta llegar a los pies de otro, me subí a la escalera, apunte al tanque, todos esos seres me veían, estiraban sus brazos, babeaban, querían comerme, querían desmembrar me, pero no seria así, apunte al tanque, dispare y falle, vine a darle al pie de uno de ellos, que cayo jejeje, solo tenia 14 balas, el otro tiro, le di, al mismo tiempo que me cubría exploto, la onda expansiva del gas me tiro de la escalera, movió el muro, al grado de casi tirarlo, el estruendo fue tal que, quizás les había hablado a los demás seres de la ciudad, así que, no tardarían el llegar, me levante, acomode la escalera, subí, vi como todos habían quedado hechos mierda, me regocije por eso, así que salte, sabia que, ya no podría regresar ahí, baje, uno que otro estaba arrastrándose, les faltaba la mitad del cuerpo, gemían, ardían, me aleje de ahí, tan rápido como pude, pues, quizás venían mas en camino, avance por las calles, lastimado, temblando de frió, empapándome, cada vuelta que daba era jugarme la vida, pues no sabia si habría esas cosas o no, afortunadamente, no había mas de dos en cada vuelta, y mas a mi favor era que son lentos, camine por espacio de 20 minutos, llegue a una parte de la ciudad que no había visto mucho, casi no viajaba para el norte, pero los diseños de los establecimientos comerciales, así como los de las casas eran un poco mas sofisticados, pude ver un mini centro comercial que tenia la cortina abierta, me dispuse ir para aquel lugar, pensando que quizás estaría atestado de aquellas cosas, pero, que en su interior habría una farmacia que me ayudaría a curar mis heridas.

Al ir acercándome a aquel lugar se veían los carritos del mini centro comercial esparcidos en el interior del mismo, tirados, volteados, algunos con frutas y verduras, pero en estado de descomposición, estaba obscuro en su interior, aunado a que, no había dejado de llover en el exterior y, la única luz era la de las lamparas, pero no disponía de una, el cielo gris obscuro no iluminaba bastante el interior, me dolía el hombro, no quería entrar sin ver, así que me aleje de ahí momentáneamente y busque en los alrededores una lampara, al lado izquierdo, viendo de frente el centro comercial estaban dos locales también abiertos, no muy grandes, pero no se escuchaba ruido en el interior, pensé en acercarme a esos lugares antes de entrar en el centro comercial, cuando escuche un carro, el sonido de un carro en movimiento dirijiendose para a donde yo estaba, me aleje lo mas que pude, ya que ese ruido sacaría a los seres que estuvieran dentro de esos lugares, como pude me subí a una camioneta 4x4, tenia una caja muy grande, había sacos, lonas, una caja de herramientas, y otras cosas que no revise por la prisa de que no me vieran esos seres, me quede ahí escondido, callado.

Escuche como el carro llego hasta el estacionamiento de ese mini centro comercial, pitaba, se veían las sombras de esos seres dirigirse al carro, pues tenia los faros prendidos, haciendo que las sombras se proyectaran en los locales adyacentes del centro comercial,y en el mismo centro comercial, cada ves se acercaban mas, pues la luz se iba apagando, la cantidad de seres era considerable, pues rodearon el carro en su totalidad, pero el carro no se movía, que pasaba, seguían pitando, no se escuchaba movimiento, no me moví, estaba empapado de pies a cabeza, tome una lona y me tape un poco, me oculte, escuche como alguien corría, alguien disparaba mientras corría, no sabia que pasaba, paso al lado de la camioneta, los disparos eran ensordecedores, corría, se escuchaban sus pasos en los charcos formados de días pasados, yo estaba escondido en la camioneta, esta a su ves veía al este, ya que el mini centro comercial estaba situado al norte, la persona corría al oeste, pasados unos segundos se escuchaban a los sonámbulos de la muerte pasar junto a mi, al lado de la camioneta, no respire, no emití ningún sonido, estaba atento a los pasos, gemidos que a mi lado se sentían, pasaron 5 minutos cuando ya no escuche nada, la lluvia seguía cayendo, quizás por eso no me olieron, pues la lluvia elimino mi aroma, como sea, me destape, vi que el carro estaba ahí, luces prendidas, iluminaban un poco la entrada de ese centro comercial, antes de bajar caí en cuenta que, en esa camioneta estaban muchas cosas que me podrían servir, mas que nada la caja de herramientas, pero, no estaba en condiciones de levantar-la, mucho menos transportarla, aun así, busque herramientas para abrir, si era el caso, la puerta de la farmacia, solo tenia 14 balas, no quería gastar una en abrirla, ni mucho menos dar la ubicación de mi lugar a esos seres, al abrirla saque dos des armadores, unas pinzas y vuala, una lampara de mano, la encendí y la luz blanca ilumino mi mano.

Baje de la camioneta, me empezó a doler la cabeza, quizás por la perdida de sangre o por la falta de alimento, empece a acercarme a la entrada, ya era de noche, lloviznaba, por fin se quitara este clima pensé, entre, la luz de la lampara dibujaba sombras macabras ahí donde apuntaba, las cajas de cobro, alineadas, conté quizás unas 15, todo estaba en penumbras, no se escuchaba nada, iba muy tenso, con la idea de que en cualquier momento saliera un sonámbulo, que se yo, pero iba pegado a la pared, en busca de la farmacia, , los sanitarios se escondían metidos en un pasillo, sentí ganas de ir, pero no, recordé como al 4 día de haber despertado entre a un baño y estaba un pobre tipo desmembrado, sentado en la taza, solo sus piernas no estaban, y cuando lo vi se levanto, se arrastro, así sin piernas quería morderme, a lo que salí de ese baño y vomite como jamas lo había hecho, quizás por eso no quería ir a estos baños, seguí caminando, al poco rato casi estaba a la mitad del centro comercial, olí la carne podrida de carnicería, las frutas completamente echadas a perder, abarrotes estaba todo tirado, vi unas latas, les cheque la caducidad, al ver que aun no morían las aparte de las demás, seguí buscando, por fin lo encontré, casi al final, al fondo del lugar, había pocas medicinas, busque penicilina en tabletas, aspirinas, vendas y alcohol, cuando conseguí todo me dispuse a buscar una aguja curva e hilo para coser mi herida, apunte la lampara al piso para ver si veía una aguja, nada, al fondo de la farmacia se veía una especie de consultorio, así que me diriji para aya, ya que algunos establecimientos tenían servicio medico general, así que, supuse que tendrían lo que buscaba, la puerta estaba cerrada, gire la perilla, la luz entro antes que yo, poco a poco iluminaba todo el lugar, cuando de repente escuche un ruido, se escuchaba como alguien, pateaba las latas, cerré la puerta del consultorio, busque lo mas rápido eso que fui a buscar, esculque los cajones del escritorio, abrí uno, un estetoscopio, otro cerrado, solo esperaba que no fuera el que tenia la aguja y el hilo, el otro tenia recetas en blanco, otro tenia revistas de belleza, una doctora pensé, el otro tenia palitos de madera, de esos que usan para que digas aaaaahh, y el ultimo cajón tenia lo que buscaba, aguja e hilo, incluso una jeringa de vidrio, agarre todo, salí de ahí, los ruidos seguían ahí, en las latas de abarrotes, salí poco a poco de la farmacia, a mi izquierda estaba la entrada a las bodegas del centro comercial, no quise arriesgarme, pero no tenia opción, entre, obscuridad total, prendí la lampara ya estando adentro de la bodega y vi un espectáculo grotesco: muchos cuerpos desmembrados, apilados, unos a otros, el olor era nauseabundo, el estado de descomposición no era mucho, pero, olía muy mal, vi unas escaleras al fondo de la bodega, imagino que ahí es la oficina del gerente, me pareció adecuado ir ahí para coserme las heridas, un pasillo me daba la bienvenida a ese lugar, saltando cuerpos, aguantando las ganas de vomitar, pase por la bodega de abarrotes y agarre una lata de frijoles, subí la escalera, la puerta estaba cerrada, así que, tuve que usar el des-armador para abrirla, batalle, pero lo logre, un sillón de piel me dio la bienvenida, una silla de escritorio de piel, junto a un escritorio de madera fina, creo que era caoba, paredes decoradas con cuadros familiares, era acogedor, cerré con seguro, me deje caer en el sillón, saque las vendas, el alcohol y la aguja e hilo, esterilice la aguja sumergiéndola en alcohol, no agarre algodón, así que use una venda para limpiar la herida, me llene de alcohol la venda y limpie, me dolió hasta el alma, se veía un pequeño orificio en mi hombro izquierdo,, como pude empece a coserme, me dolía, no podía hacerlo bien, pero lo logre, me comí una lata de frijoles, había agua ahí en la oficina, así que aproveche para tomarme una pastilla, , me sentía agotado, quería dormir, pero antes, tenia que asegurar bien la puerta, así que, cerré con seguro, puse el sillón, y me acosté ahí mismo, estaba empapado, pero no me importo, caí en un sueño profundo.

Desperté después de no se cuanto tiempo, mi ropa apestaba, mi herida estaba cerrada, cosida, pero cerrada, necesitaba lavarla, así que agarre agua y la lave, saque una venda para secarme, revise la costura, estaba bien, me incomodaba, pero no me dolía tanto, el dolor de cabeza no estaba mas, así que me dispuse a bajar por otra lata de frijoles para comer, al cabo estaba en la bodega del centro comercial, quite el sillón poco a poco para abrir la puerta, antes de abrirla escuche pasos, unos pasos de lo mas normal, no eran esos seres pues su andar era mas rápido, mas firme, mas humano. la puerta aun tenia el cerrojo, no hice ruido, saque la beretta, le quite el seguro, espere a que subieran las escaleras y quisieran entrar, nada, no subían, quizás habrían escuchado el ruido del sillón moverse? no lo creo. Espere atento, no se escucho nada, pero, aun así no me movía, no hacia ningún movimiento, estaba a la espera de cualquier cosa, me di cuenta de, que aparte de esos seres, otro humano podría ser mas peligroso que ellos, no tendría consideraciones con nadie, así que apunte a la puerta, solo necesitaba un motivo para apretar el gatillo, escuche ruidos, subían la escalera de manera pesada, quizás sea uno de esos sonámbulos de muerte pensé, pero no, se desplomo antes de tocar la perilla, ya que el golpe de un cuerpo al caer se escucho afuera, me quede en silencio unos momentos, espere, los minutos pasaban, nada se escuchaba, me anime a salir, no deje de apuntar con el arma, estaba cosido, lavado, medicado, estaba "bien" dentro de lo que cabe, así que salí, vi el cuerpo de aquella mujer que me había herido y dejado por muerto y que ademas me robo comida, estaba muerta, la sangre manaba de su vientre, un orificio de bala se veía, se medio movió pero no pudo hablar, solo que al verme abrió los ojos mas que como los tenia, y soltó su ultimo aliento de vida, la deje ahí, por un momento me sentí bien, justicia poética pensé, pero, muy en el fondo de mi ser me sentí mal, ya que alguien mas lo hizo, no los sonámbulos, así que tenia que andar con cuidado, salí de la bodega, me quede en penumbra un momento, no se escuchaba nada, afuera se veía un rayo de luz, el sol por fin había salido pensé, mis ojos se acostumbraron a la obscuridad, fui a deportes a por una mochila, a abarrotes por latas, todo estaba en silencio, lo único que reinaba ahí era el aroma a podredumbre de los demás alimentos y los cuerpos, la ropa me apestaba, así que fui al departamento de caballeros, haber si había algo que me quedara, pues soy alto y no cualquier cosa me queda jejeje pensé, al llegar vi unos vaqueros de mezclilla azules, a la medida, unas playeras que guarde en la mochila, unos tenis negros con tres pares de calcetas, y una toalla, solo me falta bañarme pense, e ir al sanitario, lo necesitaba urgentemente, así que, arriesgándome a pasar por lo que ya había pasado fui, ademas, no se escuchaba sonido alguno, así que, me diriji al baño, paso a paso mi respiración se entrecortaba, mi corazón latía un poco mas rápido, el arma la tenia en la mano por si acaso, me acerque a la puerta, ese pasillo hacia los baños había sido el mas tenso que había recorrido, empuje suavemente, esperando una sorpresa desagradable, silencio, nada, al abrirla completamente todo estaba en orden, había pocas manchas de sangre, no se veía cuerpo alguno, pero, era muy pronto para estar seguro en ese lugar, pues las puertas de los sanitarios estaban cerradas, me acerque a las tres puestas, olía a carne podrida, así que apunte mi arma a las puertas, y una a una las abrí, la primera estaba vacía, el baño estaba completamente asqueroso, la segunda también estaba vacía, eso si, el baño estaba decentemente limpio, hasta papel había, la ultima puerta contenía a un vigilante, sentado, con un balazo en la cabeza, y escrito en la pared del sanitario estaba una nota " No puedo, no quiero matar a mi familia, la traje aquí para salvarla, pero no pude, mi hija se convirtió en una de esas cosas y mordió a mi esposa, no pude hacer nada, me paralice, así que, corrí y aquí estoy, perdóname dios por lo que haré, pero no tengo el valor de acabar con lo mas importante para mi...." a sus pies estaba una pistola, una smith and wesson, tipo revolver de 6 tiros, y el tenia una cartuchera que tenia 10 balas ahí metidas, unas esposas, una lampara de bolsillo de alogeno, así que agarre todo eso, me vendría bien, atranque la puerta del baño por si las dudas, frente a mi había puesto el cuerpo del vigilante por si acaso, y pase al baño, asi con la puerta abierta y pistola en mano.

Como pude me bañe con el agua fría que salia de el lavamanos, me sentía incomodo, me seque, me vestí, y me despedí de Carlos, así se llamaba el vigilante, salí del baño, se había nublado nuevamente, pues la luz solar había desaparecido, poco a poco me asome a la salida, pensé en revisar nuevamente la camioneta, y el carro, por si había cosas útiles, ademas, con una mochila en hombros podía llevar mas cosas de la camioneta, al salir un sentimiento de inseguridad invadió mi ser, pues recordé que la chava que antes me había robado tenia un balazo en el abdomen, pensé que quizás las personas que la habían matado estaban aun en los alrededores, así que pensé un poco, esperaría a la noche para salir?, no lo se, estaba nublado, así que me arriesgue a salir, fui a la camioneta, el carro ya no tenia los faros prendidos, las puertas estaban abiertas, me fije nuevamente en la caja de herramientas, tenia un cuchillo de gran tamaño en la parte de abajo, lo tome, la puerta estaba cerrada, así que saque los des armadores, lo abrí después de unos minutos, se veía en buen estado la camioneta, atrás del asiento estaba una escopeta recortada de dos barriles, en la guantera estaba una caja de cartuchos para la misma, me sentí emocionado, tenia con que defenderme de los sonámbulos y de la gente que quisiera matarme, pero, aun así, solo lo usaría en caso de emergencias esa arma. Busque las llaves, estaban abajo del asiento, a lo lejos veía como algunos de esos seres empezaban a acercarse conté como 15, puse las llaves en el switch de la camioneta, gire la llave, nada no daba señales de vida, la marcha no se daba, los seres comenzaban a ser mas, salían de entre las calles aledañas al mini centro comercial, me puse muy nervioso, gire la llave, pise el acelerador para darle gasolina a la marcha, nada, se acercaban mas, tenia que decidir, aun podía salir corriendo de ahí, tenia tiempo, o podía intentar encenderlo, gire nuevamente la llave, nada, se acercaban mas, y cada vez eran mas, seguía en lo mismo, giraba la llave, no pasaba nada, parecía ahogado, así que deje de acelerarle, se acercaban mas, ya habían entrado al estacionamiento, si salia aun podía irme corriendo, pero no, lo intente nuevamente, y ahora si dio marcha, prendió y se apago, pero eso era bueno, los seres mas cerca, cada vez mas, ya no podía salir y huir, ahora mi única opción era prender esa camioneta, nuevamente la encendí, pero se me volvió a apagar, el ruido atraía a mas y mas de esos sonámbulos, casi estaba rodeado, quizás estarían a 3 metros de mi, nuevamente encendí la camioneta, prendió, prendió bien, pero no podía irme aun, tenia que esperar a que se calentara un poco, ironico lo se, pero así era, a menos que me arriesgara a que se me apagara, los seres estaban ya casi sobre mi, me arriesgue, avance sobre ellos, me dirigí al norte, salí del estacionamiento, atropellandolos, rodaba por el camino, veía pasar las calles, los seres en ellas me veían pasar, escuchaba gritos de ayuda, veía gente aun viva huyendo de ellos, no podía detenerme, no confiaba, vi niños convertidos, carros destruidos, locales en ruinas, al pasar por un fraccionamiento vi las casas abiertas, cuerpos mutilados fuera de ellas, esos seres comiendo, en algún punto de la avenida se me ocurrió prender el radio, estática, vi que el tanque estaba casi vació, lo bueno es que sobre el camino había una tienda de conveniencia, que a su ves también tenia una gasolinera ahí, casi salia de mi ciudad, estaba a 15 km de la salida, llegue a la gasolinera.

Me baje, el lugar estaba vació, eran como las 6 de la tarde, el sol no había vuelto a salir, lo bueno es que no llovía, me acerque a las bombas, vi que aun tenían gasolina, lo puse a llenar, busque agua para la camioneta, levante el cofre, le puse agua, cheque el aceite, deje que se llenara, me diriji a esa tienda de conveniencia a por un agua, no se veía muy destrozado todo, así que supuse que aun tendrían uno que otro producto en buen estado, poco a poco me acerque a ese lugar, adentro se veían dos de esos seres, que al verme, se dirigieron hacia a mi, pero, el lugar estaba cerrado con una cadena, los vi colocar sus manos en el cristal, querían ir por mi, me acerque a ellos, los vi, los tenia a centímetros de mi, solo nos separaban las puertas del lugar, era una mujer y un hombre, la mujer le faltaba la mitad del rostro, se veía su cráneo, al hombre le faltaba un brazo y tenia la cara inchada, me quede viendo por detrás de ellos, vi un garrafon de agua llenito y sellado, a por los refrigeradores del lugar había pastelillos y papas, me dio hambre jejeje, tenia que ir a por esas cosas, pero tendría que dejarlos salir, así que, pues solo son dos pensé, podría fácilmente con ellos, rompí una de las ventanas del lugar y entre, los seres se me acercaron, con un des armador plano me defendí, al hombre le enterré el des armador en la cabeza, y a la mujer en el ojo, cayeron cuan largos eran, así que, libre por el lugar me dedique a hurgar, había cacahuates, semillas, palomitas hechas y cerradas, pastelillos y papas, refrescos, pero iba a por el garrafon, lo tome y salí de ahí, lo puse en la parte trasera de la camioneta, quite la manguera de la gasolina, cerré el tanque, me subí, pero, algo tiro de mi hacia el lugar nuevamente, agarre la escopeta por si las dudas, algo me había inquietado, ya que al salir note como algo se movía, lo vi de reojo, pero, pensé que era mi imaginación, que hacia, iría a ver o me iba?

Los minutos pasaron mientras decidia que hacer, opte por irme, guarde todo, prendí la camioneta, encendí las luces, ya que al estar nublado no se veía, ademas, estaba obscureciendo, este horario de verano pensé, se obscurecía temprano, al rodar nuevamente hacia la carretera algo me grito, una sombra se movía dentro de la tienda, era un niño, un niño de no mas de 10 años salio de ahí, estaba cubierto de unas cobijas y bolsas, estaba todo lleno de sangre y mugre, corría tras de mi, me pare en seco, baje con la beretta en mano, y la colt smith and wesson en el cinto, le grite que no se moviera, el niño obedeció, pero me suplico que lo llevara, que tenia mas de tres días ahí encerrado con esos monstruos, que no se movía, estaba orinado y defecado encima para que no lo descubrieran, le pregunte su nombre, me dijo que se llamaba juan, le pregunte su edad, me dijo 11, lo deje subir a la parte de atrás de la camioneta, lo deje ahí, me regrese a la tienda y saque unas botellas de agua, panes y papas para el, se los di, el llorando me agradeció el gesto, de inmediato se comió todo, bebió y yo me subí nuevamente a la camioneta, me diriji al norte, el rumbo? no lo se, solo conduje hacia el norte, mi ciudad, por el retrovisor se veía al fondo, apagada, muerta, lo que alguna ves fue el centro del país, con su feria, con sus viñedos, con su gente, ahora no era mas que un cementerio, un nido de gente que se mataba unos a otros para sobrevivir, yo lo viví, y quería alejarme de ahí, nada me ataba, no tenia nada ahí por lo cual quedarme, nadie, mi familia quizás había muerto, rodaba por la carretera, los cerros se movían en contra nuestra, el niño, juan, se recostó ahí atrás, se tapo con unas lonas, aminore un poco la velocidad para no despertarlo, imagino que había estado sin dormir todo ese tiempo que estuvo ahí el solo, escuchando a esos monstruos como el los llamo. conduje durante un buen rato, empece a meterme a un pueblo, o un municipio? no lo se, se veían pocas casas, todo era obscuridad, habían pasado como dos horas desde que salí de la ciudad, el niño seguía dormido, entre por la única calle pavimentada del lugar, necesitaba dormir, no había dormido muy bien en días, busque un hotel o una posada, solo se escuchaban los grillos, el viento, solo eso, me detuve en lo que parecía un hotel, baje, pero antes, tape al niño, por si las dudas, con las lonas con las que yo me había cubierto antes, beretta en mano me diriji a la puerta, todo era silencio, aunque la puerta estaba entreabierta, saque la lampara de mano, apunte la luz hacia adentro, todo tirado, desordenado, entre, el lugar era grande, ya que las piezas de antes tenían como mínimo 3 metros, el foco oscilaba arriba, al alumbrarlo, la sombra iba y venia, me dirigí  mas adentro, vi una escalera que daba a un segundo piso, no la subí, seguí inspeccionando, las pesadas puertas de madera chirriaban al abrirlas, el polvo se veía en los muebles de la sala, una sala muy rustica, pero confortable, me diriji a otra puerta, esta daba a un comedor, la mesa era enorme, como para 12 miembros de la familia, las moscas daban vueltas arriba en el techo, ya que, la comida estaba echada a perder, al fondo del comedor distinguí dos siluetas, dos cuerpos, estaban muertos, tenían unos impacto de balas en la frente, un escalofrió se apodero de mi, me dirigí a otra puerta, la cocina se abrió ante mi, era una cocina grande, ollas de barro amontonadas en una esquina, sartenes colgando y meneándose por el viento que entraba por la ventana del lugar, el enorme refri estaba cerrado, no sabia si aun había luz eléctrica o no, pero lo abrí, un tufo de comida echada a perder me hizo sentir arcadas, tuve que contenerme, había demasiada carne, salí de ahí, me dispuse a ir al segundo piso, era un pasillo, a los lados había 4 puertas, dos en cada lado, entre a la primera a la izquierda una habitación enorme, tres camas se encontraban posadas ahí, estaban en desorden, ropa tirada, era de niño, salí de ahí, no había nada en esa habitación, entre a la segunda habitación de la izquierda, era una recamara, parecía de un matrimonio, la cama era enorme, tenia columnas en las esquinas y tenia un techo de madera arriba de la misma, unas cortinas cerraban el acceso a la cama, unas cortinas de seda se veían, ahí en la cama se encontraba una pareja acostada, ellos estaban muertos también, no tenían impactos de bala, así que, quizás se suicidaron, y si, una botella de veneno se veía cerca de una de las cómodas, los buros al lado de las camas eran de madera fina, cada uno tenia tres cajones, de los cuales, 4 se encontraban abiertos, como si los hubieran saqueado, eso me estremeció, ya que, las personas que habían matado a los dos cuerpos del comedor estaban ahí en busca de cosas, y quizás no estuvieran lejos, en eso una de las puertas se cerro en el pasillo, apague la luz de la linterna de mano, me peque a la pared cerca de la puerta, escuchaba pasos, e acercaban hacia mi, abrieron una de las habitaciones que se encontraban al final, pero del lado derecho, escuche que cerraron, en eso note que la perilla de la puerta donde me encontraba se movía, querían abrir, yo apunte a la puerta con mi beretta.

La puerta se abrió y entro una persona muy bajita, no me vio, pues la puerta me tapo, quede escondido a su vista, prendí la lampara e ilumine su ser, era el niño, se había despertado, le pregunte porque estaba ahí, el me dijo que tenia hambre y frió, le dije que se quedara conmigo, que veríamos una de las habitaciones que ya había revisado, lo lleve a la primer habitación, donde se encontraban las ropas de los niños, entramos, lo deje ahí, le dije que agarrara lo que le quedara, que iría a ver las otras habitaciones, el asintió, salí de ahí, ahora entre a la primer habitación del lado derecho, ahí, para mi sorpresa había 6 cuerpos desmembrados, estaba seca la sangre, el olor era penetrante, las moscas se daban vuelo en la carne y huesos, abrí la ventana, al hacerlo, una bocanada de aire fresco entro a la pieza, la deje así, inspeccione el lugar, era una especie de cuarto de servicio, ahí se guardaban cosas para la casa, desde papel de baño, hasta costales de alimento, los costales estaban inservibles, ya que, la sangre había llegado hasta ellos, pudriendolos, el papel en cambio estaba fuera del alcance de ellos, había latas de maíz blanco, latas de verduras, de cremas, había un pequeño mueble de madera en la esquina, cerrado, saque el des armador de cruz, desarme las bisagras y ante mi se vio comida, comida sabrosa enlatada, había panes, bolillos, había chorizo, los olí y no olían mal, a pesar de los cuerpos, latas de frijoles, el huevo estaba inservible, pero lo demás estaba muy bien, encontré una bolsa de mandado en ese lugar, eche todo para comer, al salir me dirigí al ultimo cuarto, pero antes de entrar salio el niño, se había cambiado, me dijo que no entrara ahí, le pregunte porque, me dijo que había algo ahí, con beretta y lampara en mano entre poco a poco, al fondo se escuchaba un gemido leve, unas cadenas sonaban, ilumine la pared y estaba una anciana, uno se esos seres estaba encadenado, a sus pies había miembros mutilados, así que supuse que la alimentaban, ella al verme me enseñaba los pocos dientes que aun tenia, yo quería checar bien el lugar, así que, con el des armador le perfore el cráneo, la anciana había dejado de moverse, el niño quería entrar pero no lo deje, el lugar era como las demás habitaciones, misma altura y ancho, pero, había algo diferente, unos machetes colgados en la pared, brillaban cuando les pasaba la luz sobre ellos, estaban colocados de manera que se cruzaban, hacían una x, a los pies de los mismos había fundas de cuero, con correas para llevarse en la espalda, los tome, el niño me hablaba en voz baja, todo bien? decía, salí de ahí, no dije nada, cerré la puerta tras de mi para que no viera a ese ser.

Los dos bajamos a la planta baja, lo deje en la sala, salí a la calle, oculte la camioneta, regrese y atranque la puerta, cheque que las ventanas estuvieran cerradas, lampara en mano me dirigí a la cocina, busque en los cajones una vela o algo para iluminar el lugar, la bolsa que conseguí con los comestibles la tenia el niño, salí por ella, al entrar a la sala el estaba en un sillón dormido, quería hacer algo de cenar, tenia hambre, pero también tenia sueño, así que, me dispuse a dormir en la sala también, cerré la puerta, me acomode en el sillón grande, olvide mencionar que eran 3 piezas? no lo se, pero así era, poco a poco iba conciliando el sueño, mi estomago gruñía, la luz de la luna se asomaba entre las nubes y se metía a la sala, la ventana estaba cerrada, estaba bajo ella, la luz plateada-azulada iluminaba el lugar, los muebles se veían mas misteriosos, mas macabros, al fondo del lugar una televisión estaba, a un costado un pequeño librero se alzaba, libros que ya no serian leídos jamas, el niño, frente a mi, dormía, lo veía y recordaba que, se parecía un poco a mi hijo, justo antes de que ocurriera el accidente que me dejo dormido, estaba con mi hijo, los dos estábamos en un paseo, pero algo salio mal, lo único que recuerdo es ver su rostro fijamente al mio, sus ojos cafés estaban sin vida junto a mi, yo, no recuerdo mucho, solo ser llevado al hospital, cerraba los ojos y las escenas cambiaban, mi esposa e hija me veían, quería hablarles pero no podía, no podía moverme, las veía llorar, cuando cerré los ojos no supe mas de mi, hasta que los abrí, desperté en el hospital, pero todo estaba solo, el niño se movió, me saco de mis pensamientos, que estaba haciendo ahí, porque el solo? sus papas habrían sido esos seres? no lo se, lo veía y me sentí con la necesidad de cuidar de el, cerré los ojos, el cansancio era bastante, mis oídos aun escuchaban todo, quizás mis sentidos se apaguen poco a poco pensé, escuche como empezaba a caer la lluvia nuevamente, el aroma de tierra mojada inundo la habitación y mis pulmones, ese arrullo natural me sumió en la mas profunda obscuridad.

La mañana se asomaba, la lluvia aun caía, el frió me despertó, me asome por la ventana, nadie, no había nadie, mire el sillón, el niño no estaba, me pare, vi la puerta abierta, mi arma no estaba, agarre un machete y salí, escuche ruidos en la parte de arriba, cheque la puerta principal, estaba cerrada, así como la deje la noche anterior, así que, busque el la puerta trasera, cerrada, las ventanas cerradas, subí a la parte de arriba, al fondo del pasillo estaba una puerta que no vi, me acerque poco a poco, la madera chirriaba a mis pies, en eso escuche un baño vaciarse, había ido al sanitario, lo vi salir con mi pistola, me vio asustado, tiro la pistola, me miro de una manera muy familiar para mi, sus ojos mostraban miedo, me sentí mal por eso, recoji la pistola y le pregunte si tenia hambre, asintió, baje por las escaleras, guarde mi pistola en la funda, el me seguía, me dirigí a la cocina, saque las latas de frijoles, el chorizo, los panes, fui al la estufa, rogando por un poco de gas, si había aun, así que me dispuse a hacer el desayuno, el se sentó en una silla que había ahí, poco a poco el aroma del alimento inundaba ese lugar, esa cocina, dando la sensación de un hogar, un hogar con dos personas jejejeje pensé, no me llevo mas de 10 minutos, el aroma se había esparcido por toda la casa, fuera de ella, la lluvia ocultaba ese olor con su frescura, no me preocupe, nos dispusimos a comer, el devoraba todo, parecía tener en verdad demasiada hambre, lo veía comer, me recordaba a mi hijo, comí también, no tanto como el, al yo llevar la mitad el acabo completamente, me veía con hambre aun, accedí a darle mi parte, me salí de ahí, lo deje comiendo, me puse a arreglar todo para nuestra partida, guarde lo que había encontrado, salí a la calle a por la camioneta, la acerque a la entrada, subí al baño a lavarme, el niño quería bañarse, le dije que solo había agua fría, no le importo, lo espere abajo, al cabo, el lugar era seguro, mas no la parte del exterior, salí a caminar un momento, los alrededores lucían rústicos, podría decirse que 10 cuadras era lo único en ese pueblo, al centro un pequeño kiosco y una pequeña arboleda se ergian con orgullo para la gente, pase por ahí, note que había algunos de esos seres, así que me regrese por donde vine, no quise alertarlos, 3 cuadras me separaban de la casa, me apure, al faltarme 1 cuadra escuche disparos, disparos provenientes del centro de aquella pequeña comunidad, me apure, se escuchaban risas, mas disparos, quería llegar lo mas rápido, a mi favor tenia la lluvia, pues tapaba mis huellas por ese camino de tierra, llegue a la casa, el niño ya había terminado, estaba en la sala, guardando ropa, le dije que ya nos iríamos, que subiera a la camioneta, subió, yo ahí con la mochila, la bolsa, los machetes y la ropa de los dos, lo metí todo enfrente, cerca del niño, llovía, así que no podía dejarlo ir atrás, prendí la camioneta, nada, que paso? pensé, prendí nuevamente, un sonido apagado se escucho, esta fría, tendré que esperar mas, mas? no tenia tiempo, lo intente nuevamente, dio marcha, pero se apago, se escuchaban los disparos un poco mas cerca, prendí nuevamente y arranco, el motor se escuchaba poderoso, pero también unas voces atrás gritando: BAJENSE, no hice caso, así frió la puse en movimiento, a riesgo de que se apagara de manera abrupta, un balazo dio contra mi espejo latera, se escucharon dos mas en la parte de atrás de la camioneta, me movía, el niño estaba asustado, yo igual, acelere al fondo, al poco rato estábamos saliendo de ese pueblo, los balazos seguían nuestro camino, por el retrovisor vi a 3 personas con rifles apuntándonos, yo zigzaguee por la carretera para evitar un tiro directo, la lluvia seguía, existía la posibilidad de derrapar me, salirme de la carretera, no importo, seguí, el niño lloraba, una bala estrello nuestro cristal trasero, sentí el aire caliente del proyectil pasar cerca de mi cabeza, me apure, había una curva adelante, a pocos metros, si la alcanzaba estaríamos a salvo, ellos seguían tirando, pero solo se escuchaban las detonaciones, la distancia ya era considerable para que nos impactaran, la curva estaba ahí, la tome, y me sentí a salvo, por el momento, pues a la vuelta había un grupo de seres caminando por la carretera, quise evitarlos, pero no pude, sus cuerpos y sesos quedaron embarrados en la camioneta, el niño se asusto al ver una cabeza chocar con el parabrisas, evitaba lo mas que podía, eran bastantes, pero salimos de ahí, la lluvia limpiaba el parabrisas, por el retrovisor vi la sangre mezclada con el agua, haciendo un rió pequeño de sangre,salimos de ahí, tomamos el camino noroeste, el no decía nada, no preguntaba nada, no quería preguntarle tampoco, el hablaría cuando así lo decidiera, la carretera estaba sola, era mía, perdón, nuestra, el camino se abría ante nosotros, la lluvia arreciaba, prendí los limpiaparabrisas, los faros, el niño durmió, se arrullo, yo seguía pensando, porque? porque yo? no pude cuidar de mi familia, iba para el noroeste, pues mi señora tenia familia aya, pensé que quizás estaría ahí, pues al 5 día de despertar me dirigí a mi casa, el barrio estaba completamente destruido, las casas sin puertas, saqueadas, mi casa no fue la excepción, no había nadie, nada, el teléfono muerto, así que me salí en busca de un refugio, pues los sonámbulos de muerte estaban al asecho, durante este tiempo solo pensaba en verlas, era lo único que me quedaba en vida, la carretera se abría ante mi, había tres desviaciones tome la tercera, la curva se hacia para la izquierda, las otras dos no me daban confianza, regresare al camino mas adelante pensé.

Habían pasado mas de tres horas manejando, me estacione sobre la carretera, estire las piernas, aproveche para ponerle mas agua a la camioneta, estábamos cerca de una presa, el aroma del campo refresco mis pulmones, a lo lejos se veía un pequeño rancho, y fuera de el había sonámbulos, la felicidad dura poco, el niño despertó y se bajo, observo la naturaleza, vio a lo lejos la presa, quiso ir, pero sabia que no podía ser, pues también vio a los seres, a los monstruos como el les llamaba, acabe de poner agua, de verificar los orificios, nada grave, corrimos con suerte, aproximadamente era la una de la tarde, una tarde lluviosa pero suavemente, no como días anteriores, el viento suave entraba a la camioneta, íbamos en camino a regresar al norte, ya que me había desviado un poco al suroeste, esperaba solo un camino, una desviación a mi derecha para retomar el rumbo, el niño estaba serio viendo por la ventana, veía los montes verdes, los arboles, veía las cañadas, los cerros, veía la vida natural que aun tenia la tierra, las aves, los conejos, los demás seres vivos no estaban afectados, solo los humanos, que habría pasado para que todo se pusiera así? no lo se, el niño me saco de mi trance, el me pregunto a donde íbamos, yo le dije que al norte, pero que me había desviado, el me dijo que estábamos a una hora de la casa de sus abuelos, que ellos tenían un rancho por ahí cerca de donde íbamos, lo cierto es que me había alejado lo suficiente de mi ciudad, estábamos rumbo al suroeste, aproximadamente a 120 kilómetros de mi ciudad, le pregunte que que hacia ahí, que había pasado con el, el me dijo que sus papas y el habían ido a vacacionar ahí hace 20 días, por la feria, pero que habían tenido un accidente cerca de donde lo encontré, que habían caminado hasta llegar a esa tienda de conveniencia, había saqueos, la gente se lastimaba una a otra, el vio a un hombre sangrar por la cabeza y por la boca, pero que se movía, que mordía a la demás gente, pero nos escondimos en esa tienda decía, que sus papas le dijeron que se escondiera en un rincón, bajo un mueble, y que ellos lo llenaron de bolsas negras, pero el veía todo me dijo, que su papa y su mama habían sido atacados por ese sujeto, y que, los demás al verlo salieron despavoridos de la tienda y los encerraron, los encerraron conmigo, durante días los vi deambular, pero no me moví, los vi ir y venir, no dormían, hasta que llego usted y los mato, pero, ya no eran mas mis padres, quise salir de inmediato, pero, al estar así mucho tiempo mis piernas no me respondieron de inmediato, hasta que lo logre y lo alcance, lo demás lo vengo viviendo con usted señor, lo mire y quise comprender lo difícil que pudo haber sido lo que ha vivido, y mas, estar con la persona que, mato a sus papas, le pregunte de donde eran, el me dijo que de tabasco, zacatecas, y su abuelo estaba por ahí cerca, le dije que me indicara el camino, el atento al camino iba reconociendo poco a poco la carretera.

Durante una hora estuve conduciendo hasta llegar a un rancho, la entrada tenia un arco de madera, un camino de terraceria se extendía por un kilómetro hacia adentro, los nogales se alzaban, al igual que una y otra viznaga, el polvo que levantamos quizás haya sido visible a kilómetros de distancia, llegamos, una hacienda pequeña, con paredes de cantera, se veía hermosa, dos pisos se levantaban de la tierra, un pozo artesano al fondo se veía, una especie de granero, como de película gringa a un lado, llegamos, no se veía movimiento, en eso, del granero salio una pareja adulta, tendrían como 60 años ambos, les seguían unas personas no tan viejas, jóvenes y adolescentes, los vi con azadones, guadañas, hachas y palas en mano, me baje lentamente, alzando las manos, demostrándoles que no era mala persona, el mas viejo avanzo hacia mi, con un trinche en mano me apuntaba, no hice nada, pude haberlo derribado, pero no, aun debía existir algo de civilidad en las personas, el se acerco mas hasta quedar frente a mi, me pregunto el motivo por el cual estaba ahí, le dije que había recogido a un niño, en eso se cerro la puerta del copiloto y el niño bajo corriendo, llorando a abrazar a su abuelo, el señor se agacho y con igual alegría abrazo a su nieto, las demás personas sonrieron por el acontecimiento, bajaron sus "armas"? y se acercaron a ellos, yo baje las manos, me aleje dos pasos, los dos lloraban, emotiva mente, me alegre por el niño, el abuelo me miro desconcertado, como sabia? adivine en su mirada, iba a responder, pero el niño se adelanto: me ha salvado este señor abuelo, estaba atrapado y me ha cuidado, y le pedí traerme aquí, el abuelo me agradeció, me dio la mano, me invito a pernoctar en su casa, los demás me agradecieron por haber salvado a su sobrino, a su primo, a su amigo, etc. me acercaba cada vez mas y de la casa salían mas niños, toda la familia pensé, me veían con agradecimiento, con temor, con extrañeza, en fin, pase a la casa, una casa enorme, candelabros de la época colonial colgados en los techos, los abuelos eran pudientes, me invitaron a comer.

Durante la comida no hacían mas que agradecer a dios el haber traído sano y salvo a ese niño, le preguntaban cosas, me preguntaban como fue, les explique lo sucedido, lo fortuito del encuentro, no dije nada de los seres, pues eran los papas del niño, el lo diría llegado el momento a su familia, no me correspondía, no preguntaron mas, con eso bastaba, terminando la comida me ofrecieron un tequila, un cigarro, el abuelo, se sentó conmigo en el pórtico de la casa, a lo lejos veía como dos de los tíos del niño observaban las inmediaciones del lugar, vigilando, le pregunte al abuelo, hace cuanto había ocurrido ahí el incidente con esos seres,una mirada de tristeza opaco el rostro del anciano, el me dijo que desde hace 15 días, que los amigos, vecinos de ellos, se acercaban de manera rara a su propiedad, los conocía de años, el había crecido con algunos de ellos, el estaba con su esposa en el lugar, y con uno de sus hijos y la familia de este, adentro lo vi a el y su familia, pues el abuelo lo señalo, al verme me saludo y una mirada de agradecimiento me dio, correspondí, el abuelo seguía comentándome lo ocurrido: hace 15 días, después de notar que las personas se volvieron así, llame a mis hijos e hijas y les dije que vinieran para acá, aquí es seguro, llame a todos, el papa del niño, juan, también me había dicho que vendría, pero habían pasado los días y no llegaba, la ultima ves que le marque a su cel me dijo que estaba atrapado en un lugar son su esposa e hijo, y supuse lo peor, el corto el relato, sus lagrimas manaban de sus ojos cansados, yo sentí un nudo en la garganta, el continuo: yo daba por perdido todo amigo, pero, mi nieto esta aquí, me siento mal por mi hijo y su esposa, pero al menos, lo mejor de cada uno esta aquí en ese niño, yo le dije que casi lo dejaba, no lo había visto, pero, cuando lo vi lo ayude, lo alimente, pues me recordaba a mi hijo, le conté lo que recordaba, lo que había visto, no recordaba mas antes del accidente que sufrí, el me miro y se compadeció, me agradeció y me dijo que mi hijo me veía desde donde el estuviera, le agradecí, no me había sentido bien desde hace días, es como si hubiera hablado con mi padre, hace años que no platicaba con el, nos habíamos distanciado por tonterías, por mi inmadurez emocional, pero, como desearía verlo y abrazarlo. La noche poco a poco caía, el horizonte se teñía de un color naranja-purpura, dando paso a un manto azul obscuro, lleno de estrellas, estaba despejado, un viento proveniente del este soplaba serena mente, plácidamente, adentro la luz de unas velas daba al lugar un dejo de melancolía, las risas, la felicidad se apoderaba del lugar, que bueno pensé, pero tengo algo que hacer, el anciano me indico donde dormiría, un cuarto de servicio, finalmente un lugar donde podría dormir a gusto, sin preocupaciones, poco a poco el sueño se apodero de mi, caí.

La mañana ofrecía una oportunidad de sobrevivir nuevamente, me desperté con el alba, algunos ya estaban despiertos, la mayoría dormía, mas que nada los niños y los jóvenes, los mas grandes ya estaban en las labores del campo y el hogar, a lo lejos vi como algunos de los tíos y cuñados se encargaban de algunos sonámbulos de muerte, lo que me hizo recordar que estaba ahí, en un mundo donde las personas tenían que sobrevivir, matando a otras, ya se venia haciendo, pero ahora estaba justificado, dado que las cosas habían cambiado, algunos humanos aprovechaban para hacer lo que siempre han querido: matar a otras personas, yo lo viví en carne propia, ya sea para sobrevivir, o por gusto, lo viví con la chava que me dejo por muerto, lo viví por las personas de aquel pueblo, ya no importaba nada, sobrevivir era la prioridad, pero, para mi, lo era el volver a ver a mi esposa e hija, arregle todo para irme lo mas rápido de ahí, el abuelo me vio, pregunto el porque quería irme, le explique que tenia que encontrar a mi familia, el me dijo que hace mas o menos 6 días habían salido varios camiones de mi ciudad rumbo al oeste, cerca de las costas, que ahí llevaban a mucha gente para embarcarlos a las islas marías, para que estuvieran a salvo, la noticia me alegro, estarían ahí? no lo se, al menos ya no iria a ciegas al norte, quizas este ahi, el señor me dio una provision de queso, frijoles y huevo, algunas tortillas, me deseo suerte, me subi a la camioneta, quise ver nuevamente al niño, pero creo que era mejor asi, prendi la camioneta, sali del lugar rumbo al oeste, estaba en una region del suroeste, no estaba lejos de corregir el camino, tome la carretera 54, para ir a la proxima interseccion, conducia ahora con un rumbo fijo, con una pequeña esperanza, el sol calaba en ese lugar, las nuves se veian al este, como si de una pesadilla se tratase, la deje atras, iba hacia un nuevo rumbo, el viento inundaba la cabina, desearia poder haber tenido un radio, pero la camioneta no lo poseia, cheque el tanque, tenia que abastecerme, pero no se veia ninguna gasolinera cerca, aun quedaba como un cuarto de tanque, tenia que hacerme de un bidon para emergencias. Habían pasado 30 minutos desde que salí de aquel rancho, la carretera se iba haciendo en curvas, los cerros se veían a los lados, como guardianes del camino, al dar la vuelta en una curva note como una carambola de carros me bloqueaba el paso, apague el motor en cuanto estuve a una distancia considerable de los carros, todo estaba en silencio, solo tenia que mover tres de ellos para poder pasar, salí de mi vehículo, agarre un machete por si las dudas, camine entre los carros, había maletas, había víveres, y había cuerpos, la mayoría de los que vi tenían balazos en la frente, alguien los había emboscado, los mataba y robaba, pensé, era lo lógico deducir eso, dado los impactos, ademas, no se veían mordidas, por lo que no eran esos seres, eran humanos hasta hace algún tiempo, me apure a mover el primer carro, era un stratus, automático, estaba pesado moverlo, ya que ese tipo de carros si se pueden mover, pero batallas mas, lo deje a un lado de la carretera, voltee y faltaban dos, al menos, para pasar decentemente el siguiente era un tsuru, manual, estaba mas sencillo de mover, en el asiento trasero note que había dinero, cosa que, en otro momento y tiempo habría sido maravilloso, pero ahora, carecía de valor alguno, quizás pertenecía a un asaltante, moví el carro, lo puse al lado contrario del stratus, el ultimo era un poco mas grande, una camioneta doble cabina, una llanta ponchada, vidrio roto con orificio de bala, en el interior se encontraban dos de sus ocupantes, muertos, los dos hombres, en la parte trasera de la cabina había un bidón de gasolina, vació por cierto, pero lo tome, lo deje a un lado de la carretera y me dispuse a mover la camioneta, me peso bastante, pero lo logre, lo deje a un lado del stratus, tenia camino libre, pero algo llamo la atención de mi, al voltear al lado derecho, donde deje el tsuru, en lo alto de los arboles, al lado del camino, había cuerpos colgados de cabeza, no lo había notado, algunos se movían, estaban convertidos en esas cosas, me apresure a ir a mi camioneta, llevaba el bidón conmigo, cuando una idea asalto mi mente, no tenia conocimiento de que distancia estaba la gasolinera mas cercana, así que, que tal si le sacaba gasolina a los demás carros? la idea era arriesgada, pues no sabia si estaba completamente solo, y los colgados no contaban, estaban arriba, me arriesgue, busque una manguera en los demás vehículos, la encontré en un camión de transportes foráneos, la camioneta que había movido al final, empezaría por ahí.

Quite la tapa de la gasolina, olía un poco, metí la manguera y chupe, un liquido amargo inundo mi boca, lo escupí al mismo tiempo que ponía el otro extremo en el bidón, escupía amargamente, era un sabor desagradable, pero todo sea por no quedarme varado pensé, el bidón era de 5 galones, y por lo que se escucho se lleno la mitad, así que me dirigí a mi camioneta, puse el bidón en la parte trasera de la misma, arranque el carro, salí de ese lugar, ese "cementerio", pasados veinte minutos me acerque a un lugar llamado Ixtlahuacan del rió, habían pasado dos horas desde que salí de aquel lugar, de aquel rancho, trate de orientarme, había una intersección unos km mas delante, llegando ahí sabría para donde ir, antes de seguir con mi viaje, baje a echar una firma, jejeje, al terminar, me subí nuevamente a la camioneta, en eso escuche el sonido de un motor, un carro, no sabia donde, yo emprendí la marcha nuevamente, eso me perturbo, podrían ser asaltantes, asesinos, o quizás gente que quiere sobrevivir, seguí de manera calmada, al poco rato se habían puesto al lado mio, eran 3 jóvenes, y un adulto en un carro negro, se me replegaron mucho, pensé que me embestirían, pero no, hacían señas de que me estacionara, lo dijo una muchacha morena, de ojos negros, no me dio confianza, seguí en mi camino, entonces el sujeto se me cerro abrupta mente, casi los chocaba, alcance a frenar, el señor se bajo con un cuchillo en mano, salí de la camioneta con el machete escondido, no tenia oportunidad contra mi hoja, pero no la mostré, la ocultaba con la puerta de la camioneta, el me amenazaba, me pedía alimento, agua, yo me tranquilice, pues, se lo que la desesperación de algo hace a las personas, el señor se me acerco de manera intimidante, en ningún momento bajo el arma blanca, lo deje seguir, a un metro de mi saque el machete, la muchacha morena grito, las dos que estaban atrás del carro solo veían la escena, el señor al verme dudo en seguir, pregunte porque hacia eso, si había maneras de conseguir las cosas, el al escuchar estas palabras volteo a ver a su hija y me miro con furia, lo malinterpreto, me tiro un viaje, lo esquive, con la cacha del machete lo golpee en el estomago, estaba verde para pelear, o débil, lo deje en el piso, cerré la puerta de la camioneta y me aleje un poco. el señor trataba de levantarse, creo que me pase, me acerque a el, le quite el cuchillo, lo aventé, lo ayude a levantarse, lo vi llorar, de rabia? coraje? o de tristeza? no lo se, le pregunte su nombre, dijo llamarse samuel, la muchacha morena salio del carro en ayuda de su papa, ella me miro con tristeza, por lo que le había hecho a su padre, no dije nada, me voltee, las demás hijas salieron del carro, se dirigieron hacia mi, me pidieron que les diera algo de comer, la mas joven de ellas me dijo que tenían una semana sin alimento, que estaban desesperados, que por eso su papa había actuado así, lo entendí, me metí por la parte del copiloto y les di lo que me habían dado en el rancho, ademas, aun tenia latas y panes del pueblo donde había llegado con el niño, la segunda muchacha agradeció el gesto, se fueron al carro, la muchacha morena se dirigió hacia mi disculpándose la reacción de su padre, moví la cabeza, ayude al señor a llegar a su carro, un poco mejor me pidió perdón, pero, tenia que comer, no dije nada, lo ayude a subir, el sol se ocultaba entre los cerros, los deje, me fui a mi camioneta, quizás tenia como 20 minutos aun de sol, o quizás menos, tenia que llegar a esa intersección, me subí a mi camioneta, puse reversa, rodee el carro, cuando la muchacha me pregunto a donde iba, le dije mi objetivo, ella asintió y dijo que para allá es donde se dirigían, pues habían escuchado eso en el radio desde hace una semana, lo malo es que no tengo radio pensé, ella me dijo que los sobrevivientes estaban siendo llevados cerca de la costa, pasando guadalajara, el lugar para transbordar a las islas era el Area Militar de Vallarta, así tenia un destino mas claro, le agradecí el dato, me dirigí a mi camino, la vi por el espejo retrovisor como no quitaba la vista de mi, tenia que llegar, ojala aun estuvieran ahí.

Llegue a la intersección cerca de las 8 de la noche, ya había entrado a guadalajara, llegue al anillo periférico norte Manuel Gomez Morin, lo seguí todo, no había carros, la cuidad estaba apagada, miles de esos seres deambulaban por las calles, había una que otra explosión, gritos se escuchaban, tenia que llegar, no podía quedarme ahí, solo pararía para la gasolina, que, dicho sea de paso, estaba a punto de morir, observe que me acercaba a otra de esas tiendas de conveniencia, tenia su gasolinera incluida, en el pasado, odiaba esas tiendas, siempre había una en cada esquina, ahora las amo, me acerque poco a poco, me estacione a un lado de una bomba, me baje rápidamente, coloque la manguera despachadora en el tanque, en eso de la tienda salieron 5 de eso seres, ni modo, ya tenia tiempo que no los arreglaba, saque el machete, se me acerco un hombre, le faltaba un ojo, su barba estaba llena de sangre coagulada, se veía grotesco, un machetazo en la cabeza lo freno en seco, dos mujeres venían a mi, desnudas de pies a cabeza, se veían sus costillas, los intestinos, como si un labial rojo trajesen se acercaban a mi, sus brazos sobre mi casi estaban una patada alejo a una de ellas, la otra recibía un machetazo en la sien, no pude sacarlo, se había atorado, la otra casi sobre mi estaba, me le deje ir con los brazos en frente, somo si abrazara al aire, así me arroje, la tire, patee su cabeza hasta que escuche un crack, atrás de mi venia un obeso, el fémur se veía, no entendía como es que a pesar de eso aun caminaba, el ultimo venia arrastrándose, le faltaba una pierna, el obeso estaba pesado, el machete alejado, la camioneta igual, volteaba rápidamente a los lados buscando algo para defenderme, no lo había, me estaba acercando a una pared pequeña, salte sobre ella, era una rampa de discapacitados, el gordo topo con pared, así como estaba, elevándome poco a poco salte, me aleje de el, fui por el machete, pise la cabeza de la mujer, lo desatore, justo a tiempo para voltear y quitarle la cabeza al gordo, caía con toda su podredumbre, los chorros de sangre manaban de su cuello, el que se arrastraba no represento un problema, lo deje ahí, la gasolina se tiraba de la camioneta, quite la manguera, la puse en el bidón de gasolina, espere a que se llenara, puse la manguera en la bomba, me metí a la tienda en busca de comida, nada, y lo que había estaba echado a perder, ahí vendían mapas de la cuidad, tome uno, también vendían playeras de recuerdo, tome una, y con ella limpie la gasolina que había caído en la camioneta, la tire cerca del sonámbulo que se arrastraba, que al verme, me mostró unos dientes de oro, quien lo diría, lo deje ahí, me subí, prendí la camioneta y me dirigí a mi destino. tome el mapa, mire donde estaba, me dirigí por todo el anillo periférico norte Manuel Gomez Morin, todo el camino hasta llegar a San Juan de Ocotan, para tomar el km 70 y de ahí, rumbo a vallarta.

La noche fresca, despejada, estrellada se alzaba sobre mi, serena, pensaba en todo lo que había cambiado mi vida, la muerte de mi hijo, mi familia perdida, sobrevivir a todo esto, quizás sea algo que tengo que aceptar, algo que pagar pensé, caminaba por esa carretera, despejada, a lo lejos se veía una caseta, muchos carros aparcados ahí, no dejaban pasar, no había manera mas que rodear, algunos sonámbulos se veían deambular por ahí, rodear, no había opción, al pasar por aquel lugar y ver a esos seres, pensé en lo afortunado que era, aun tenia la oportunidad de remediar todo, de "volver" a la vida que tenia, pero, es imposible, mi hijo no esta, no se si mi familia este aun ahí-no no debo de pensar eso, están bien, las encontrare-, decidido mas que nunca avance por la carretera, las estrellas guiaban mi camino, las luces de la camioneta me ofrecían un espectáculo grotesco, había pedazos de personas por toda la carretera, había camiones estrellados, había muerte, me sentí muy solo, me absorbía la inmensidad de todo, puse un casette en el radio de la camioneta, no tenia nombre ni titulo, no sabia lo que encontraría, inmediatamente la voz de javier solis inundo la cabina, me transporto al pasado, donde era feliz, donde estaba completo, avanzaba, no había nada ni nadie que me bloqueara el paso.

Pasaron tres horas y mi camino seguía, había pasado algunos pueblos, solamente se veía el fuego en ellos, columnas de humo se veían salir de esas localidades, no me importo, no era ahí donde tenia que llegar, de pronto creí notar algo atrás de mi, unas luces se veían por el espejo retrovisor, me puse atento, apague el radio para escuchar mejor, no, no se veía nada, quizás haya sido mi imaginación, seguí en mi camino, unas curvas muy peligrosas se veían a lo lejos, por lo que tuve que disminuir la velocidad, aproximadamente eran como 9 o 10 kilómetros de curvas, algunas se veían grotescas, pues al lado derecho de la camioneta se veía la cañada, una mala maniobra y adiós, poco a poco sorteaba esos caminos, con camionetas abandonadas y carros por doquier, tenia que ser cuidadoso, ya estaba cerca de mi destino, pero nuevamente vi esas luces, ahora si no estaba equivocado, me estaban siguiendo, o quizás solo sean mas personas queriendo llegar a ese destino para sobrevivir, no lo se, me apresure, salí de esas curvas peligrosas, el camino se veía mejor, pero escuchaba el claxon de ese carro, se acercaba mas y mas, no sabia que pensar, hice lo mas conveniente, fui a mi marcha, ya iba a llegar a Las Palmas, y de ahí ya estaba a pocos kilómetros de mi objetivo, el carro avanzaba cada ves mas, en eso me choco, yo trate de estabilizar la camioneta, pues el impacto de movió de manera brusca, acelere, eran los tipos que en el pueblo nos habían disparado al niño y a mi, pensé, acelere lo mas que pude, pero el motor se estaba calentando, lo había estado trabajando horas extra, aun así el carro seguía, me choco nuevamente, me desestabilizo, las llantas chillaban en el asfalto al tratar de controlar el vehículo, ahora casi a mi lado estaban, estaba obscuro, pues una nube había tapado la luz de la luna, quizás dios no quería ver eso, que se yo, el carro me embistió, me saco de la carretera, salí, una nube de polvo se levanto con el contacto de las llantas en la tierra, me frene en seco, me golpee en la frente con el volante al chocar con un árbol, a lo lejos vi como el carro se descontrolo y se salio de la carretera, por el impacto de los dos vehículos, al salir de la carretera dio una vuelta, gritos se escuchaban en el interior, no me quede viendo mas, encendí la camioneta, nada, otra vez, nada, no arrancaba, me baje a ver, el motor estaba hecho mierda, el radiador tiraba toda el agua, solo los faros seguían prendidos, no por mucho, pues casi después de pensar eso se apagaron, irónico, no podía quedarme ahí, si eran esos tipos me iban a matar, saque mi mochila, mi machete, mis armas, mi alimento, parecía que iba de acampada, una mochila enorme, cortesía del anciano del rancho, verde olivo, me cubría de la cabeza hasta las nalgas, ahí tenia todo, y eso era lo único, mi revolver en el cinto, mi beretta en la mano y la glock en la otra, sigilosamente me iba a ir por un costado, por el cerro para no ser visto, cuando escucha los gritos de ayuda, eran de mujer, de mujer???? los que me disparaban eran tres tipos, y unos de esos gritos lo conocía, bueno, la voz, se parecía a....me acerque, vi un carro negro, volcado, las luces intermitentes aun funcionaban, se veía gracioso así, parecía un escarabajo, pero un grito de ayuda me saco de mi pensamiento, me acerque, eran las tres mujeres y el hombre, guarde mis armas, los ayude a salir a todos, nos alejamos de la carretera, abajo de un pirul nos pusimos a resguardo, pues el ruido de los carros pudiera atraer a los sonámbulos de muerte, vi al señor, samuel, estaba herido, pero no por la volcadura, tenia tres balazos en el cuerpo, se estaba muriendo, la muchacha morena, que resulto ser su ahijada y sus dos hijas me veían como suplicando que lo curara, no sabia nada de medicina, solo suturar heridas, las propias, pero eso era diferente, lo mire, la sangre manaba, una de las hijas, la mas joven me dijo que ahora sangraba mas, fue por el choque le dije, se abrió mas, y quizás internamente, las dos jóvenes lloraban, el señor me recrimino con la mirada por decir eso, tenia razón, no debí hacerlo, pero, también no debía dar falsas esperanzas, el sabia que yo sabia que no tenia mucho tiempo, la mas grande, la morena, lo sabia, solo bajo la mirada, les pregunte que había ocurrido, la otra hija, la mas grande me dijo que estaban ahí en los carros, comiendo, descansando, que la noche había caído, que en eso un jeep se acerco a ellos, eran tres tipos, les habían pedido alimento, pero al ver que no queríamos darles nada querían abusar de nosotras, pero mi padre nos defendió, pero, lo hirieron, Ageda, refiriéndose a la morena, le ayudo, golpeo a un tipo con un tubo en la cabeza y ahí quedo, los otros al ver eso sacaron las armas y le dispararon a mi padre, a Ageda le iban a disparar pero, salieron esos seres de quien sabe donde y los tipos se protegieron, Ageda vio el arma tirada del tipo que mato y la tomo y le disparo a uno de ellos, lo hirió, ellos se fueron a su jeep y se fueron por donde vinieron, dejándonos a nosotras a merced de ellos, como pudimos subimos a mi padre al carro, nosotras no sabemos manejar, Ageda tampoco pero, es un automático, así que ella viendo a mi padre lo condujo, y te seguimos, y aquí estamos, lo malo es que ella no sabia como parar, por eso el choque.

Estábamos sentados, el señor se quejaba, se veían mal las heridas, y ni alcohol tenia, estábamos cenando todos, saque lo poco que me quedaba para hacer, se escucharon pasos a nuestro alrededor, agarre el machete y con mi lampara me dirigí a donde se escuchaban, eran los sonámbulos, pocos a decir verdad, uno a uno los elimine, no quería hacer mucho ruido, así que discretamente lo hice, no quería asustar a las muchachas, solo eran 7 de esos seres, no representaron mucho trabajo, estaban débiles, al igual que yo jejeje, pero era joven aun, regrese con ellas, al verme se espantaron, note que tenían cuchillos, palos y tubos en mano, el señor les dijo que se tranquilizaran, les pidió a ellas ir por algunas cosas al carro volcado, al estar así el señor me pidió cuidar de ellas, que no aguantaba mas, el dolor era demasiado, se sentía mal, me pidió que las ayudara, que las protegiera, que las llevara a salvo, al acabar de decir eso su cuerpo callo a la tierra, no se levanto mas, no dije nada, solo había asentido, Ageda, la muchacha morena me vio sentado, había escuchado todo, tenia en sus manos unas cobijas y una mochila, bajo su mirada, sus lagrimas cayeron, la tierra recibía esas gotas de agua de sus ojos, las otras muchachas al ver a su papa muerto corrieron a su lado, llorando, me aleje un poco, recoji la mochila, limpie mi machete, lo guarde en su funda, fui a mi camioneta a verificar que no haya dejado nada, no me di cuenta que, atrás de mi venia uno se esos sonámbulos, agachado estaba buscando en los asientos balas, cuchillos o que se yo, algo útil, cuando escuche que un cuerpo caía, voltee a ver a Ageda, estaba parada ahí y en su mano un tubo, lo había matado, me había salvado, no entendí como pude ser tan descuidado, ella me veía, yo agache la mirada, estaba molesto por ser tan torpe, ella dio la vuelta y me dejo ahí, fue con sus hermanas, yo agarre algunos cartuchos de escopeta, la escopeta se me asomaba por arriba de la mochila, guarde esos cartuchos en una bolsa de los costados de la mochila, el agua, quedaba aun medio garrafon de agua, me lo lleve cargando. llegue con ellas, sabían que, si lo dejaban así, regresaría y trataría de matarlas, les comente que faltaba poco para llegar a la zona de resguardo, a la seguridad de los militares, y de ahí, a las islas marías, para sobrevivir, teníamos que irnos de ahí, ellas asintieron, no dejaban de llorar, el camino era largo, faltaban 7 kilómetros para las palmas, obviamente en la camioneta eso se iría un un abrir y cerrar de ojos, pero a pie era otro rollo, nos pusimos a caminar sobre la carretera, atentos, los sonidos de los grillos se escuchaban como si tuvieran un micrófono, no los había escuchado tan fuerte, o quizás no tenia tiempo de escucharlos, ahora si, todos estábamos a la expectativa de cualquier sonido, caminábamos, las mujeres mas jóvenes, de presentaron conmigo, la mediana se llama Citlali, y la mas joven, la mas chica se llama Maria, Ageda se apresuro a mi paso y me pregunto si sabia a donde iba, le enseñe el mapa que había obtenido en esa tienda de conveniencia, me lo dio, se regreso con sus hermanas.

Caminábamos, las nubes se habían disipado, la luna iluminaba de un azul intenso todo, de pronto se escucho el crujir de ramas a los costados de la carretera, eran esos seres, nosotros apresuramos el paso, yo batallaba pues llevaba el agua, ellas se asustaron, Ageda las calmaba, todo estará bien decía, yo no quise hacer nada pues, si me ocupaba de matarlos saldrían mas y mas, en cambio, si durante el paso salia uno me lo cargaba, solo así, sin aminorar el paso, ellas creo que así lo entendieron, pues caminaban mas rápido, esos seres se movían despacio, se veían un poco mas lentos, no hubo necesidad de defendernos, aun así, los gemidos de aquellas criaturas llenaban el ambiente, a mi izquierda salio una mujer de imprevisto, solté el garrafon casi por instinto y mi mano al machete, un tubo le golpeo la cabeza, ella cayo cuan larga era, el garrafon estaba roto en la carretera, me moleste, pero, había sido una tontería, pues, dentro de poco llegaríamos a un pueblo, a las palmas, deje el machete en mi mano, les dije a las muchachas que caminaran unto a mi, pues así nos cubriríamos todos, que tonto, después aprendería. Faltaban 2 kilómetros para nuestro objetivo, las mujeres estaban cansadas, no habían descansado desde hace días, según me dijo Ageda, quizás serian las 3 de la mañana, la luna nos seguía acompañando, las mujeres caminaban mas lento, Ageda las alentaba a seguir, por mi parte yo pues, quería llegar ya, aunque sea para descansar un rato, ya estaba ahí, estaba mas cerca de ver a mi familia, quería verlas, quería volar, quería tener alas para llegar, pero no, tenia que caminar, tenia que sobrevivir y apresurarme, cerca de las 4 de la mañana llegamos a las palmas, las mujeres estaban lastimadas de los pies, en cuanto entramos a la ciudad, las ramificaciones de las calles se habrían paso, a la entrada, del lado izquierdo se veía una pequeña bodega, cerrada con candado por cierto, llena de esos seres, sus brazos se alzaban y salían de la ventana de la puerta, sus gemidos eran grotescos, te calaban en lo mas ondo, seguimos caminando, a la derecha, como a 10 metros de esa bodega se veía un camino, una especie de arboleda le daba un aspecto lúgubre, eran sauces llorones, sus ramas cubrían todo el trayecto de ese camino, seguimos caminando, la luz de la ciudad servia en algunos puntos, se veían lugares iluminados, los postes de luz nos daban la bienvenida a la comunidad, estábamos sobre la carretera las palmas, pasamos dos caminos mas y llegamos hasta un delta de la carretera, en la esquina estaba una casa, se veía enorme, una cochera grande, un carro ahí dentro¡¡¡, ojala y sirva pensé, les dije a las muchachas que ahí descansaríamos, la puerta estaba cerrada, pero las bardas eran de a lo mucho dos metros, les dije que esperaran ahí, que entraría a ver, deje mi mochila, lo pensé durante un rato, pues tenia una lata de comida y tres armas, ni modo, decidí confiar, pues, no podía arriesgarme a perderla dentro, si había peligro no podría recogerla, pero, si se las dejaba, no llegarían lejos, ademas, tenia mi revolver en el cinto, en fin, salte, estaba obscuro en comparación con la luz de la calle, un árbol tapaba la luz artificial, le daba un toque lúgubre al lugar, estuve quieto un momento, escuchando, nada, ni nadie, por cierto, camine por el jardín, vi el carro, era un vocho de los nuevos, un bettle creo, para mi un vocho, la casa tenia la puerta entreabierta, me acerque con cuidado, obscuridad total, saque mi lampara de mano del bolsillo, la luz hacia sombras entre los objetos de la casa, me espante mucho, pues había un busto ahí de porcelana, me saco un susto, entre, la casa era de dos pisos, el recibidor era hermoso, el interruptor de la luz estaba a mi izquierda, lo prendí y la luz se hizo, pero, inmediatamente se fue, se fundió el foco, sera lo mejor pensé, no queremos advertirle a esas cosas que estamos ahí, camine, para que el lector de esta historia me siga diré como era la casa, frente a mi a la derecha se encontraba un patio de servicio, frente a mi a la izquierda estaba la cocina, caminando tres metros a la derecha estaba la sala, dos metros mas aya a la derecha, estaba el comedor, una enorme ventana dividía el comedor del patio de servicio, a la izquierda estaba una puerta, un baño sencillo, a un lado de la puerta unas escaleras que subían a la parte de arriba,, pasando las escaleras estaba un refrigerador enorme, camine y empece a subir las escaleras, una escalera en forma de U, en la parte de arriba, para que nuevamente me siga el lector, a la derecha estaba una recamara, la puerta estaba abierta, la cama destendida, se veía enorme, daba a un balcón, la puerta-ventana del balcón estaba abierta, el árbol tapaba la luz, frente a las escaleras estaba otra recamara, cerrada, a la izquierda había dos puertas mas, una de ellas abierta, estaba encima del patio de servicio, la otra arriba de la cocina, cabe mencionar que cada recamara tenia su baño, baje, salí por la puerta de enfrente, vi el vocho, tenia ponchada una llanta del lado que no vi, del derecho, me acerque al porton y estaba con candado, no pude abrirlo, busque una escalera, encontré una un poco oxidada, me senté sobre la barda y les puse la escalera, eso si, tenían que esperar en la barda a que colocara del otro lado la escalera, subieron las tres, pase la escalera del otro lado, y bajaron, les dije que me esperaran que iría por mi mochila, baje por ella, al hacerlo se acerco un sonámbulo, lo patee, saque mi machete, se lo estrelle en la cabeza, cual alcancía quedo el señor, me subí nuevamente, aventé la mochila al jardín, ellas estaban ahí, frió? no se sentía, al contrario, se sentía un calor bochornoso, señal de que estábamos cerca de la costa, entramos, les di el tour de rigor, señale que no había nadie, pero que arriba estaba unas habitaciones cerradas, las mujeres se dirigieron al sofá, yo hice lo mismo, me senté en el individual, una pantalla de plasma se veía empotrada en la pared, Maria la prendió, la luz azul de la pantalla ilumino la estancia, estática, no había nada, puso el cable y ante nuestros ojos se veían diversos programas, Maria y Citlali se sentaron a verla, yo por mi parte quería dormir un momento, me levante, me dirigí al refrigerador, una luz que manaba del interior me saco de onda, muy brillante, ante mi había carne, quesos, tortillas, frijoles, huevo, frutas y verduras de todos colores y sabores, mi estomago gruñía, Ageda escucho eso y de inmediato me quito y saco lo necesario para hacer comida, la deje hacerlo. Yo subí a la parte de arriba, a tratar de abrir esas puertas la que estaba frente a las escaleras y la que estaba arriba de la cocina, al subir algo tiro de mi, la curiosidad pues, de la puerta de la izquierda manaba un aroma muy peculiar, un aroma que, desde que había ocurrido eso, no había olido, la puerta estaba cerrada con llave, !!desde dentro¡¡, así que, había alguien al fin y al cabo, pero, alguien alejado de la realidad pensé, de una patada logre abrir la puerta, ante mi surgió la figura de una persona muy delgada, de lentes, despeinado, del cuarto una nube de humo salia al exterior,la persona en cuestión era un joven, quizás 25 o 26 años, en su mano una pipa de cristal que, al verme sonrió, me ofreció, yo estaba tentado, pero no, el joven se acerco a mi y me aventó el humo de ese tabaco alegre, al inhalarlo recordé un poco mas de lo que había pasado, ese día, el día que mi hijo murió yo estaba fumando esa cosa, había discutido, por algo, no recuerdo, y agarre a mi hijo y me salí de ahí, iba a alta velocidad, sin fijarme en nada, mi hijo llorando, ni siquiera le había puesto el cinto de seguridad, cuando me impacto una camioneta en el lado del copiloto, recuerdo haber visto a mi hijo volar por los aires, y yo estrellarme con el vidrio del piloto, después recuerdo haber despertado en el hospital, todo eso lo recordé por ese aroma, me enoje conmigo mismo, me caí de rodillas, llore, el joven se reía de mi, me pateo en el estomago, Ageda y las chavas habían subido al escuchar la risa, Ageda bajo, el joven me pateo nuevamente, me levante y con la pipa de cristal me golpeo en la cabeza, rompiéndose, un hilo de sangre surgió de la cabeza y de inmediato bajo por mi rostro, agarre al joven y le di un puñetazo en la nariz lo tire, lo agarre de la playera y lo golpee nuevamente, el solo reía, Ageda me detuvo, había ido por una cuerda, lo amarramos, lo dejamos en su cama, cerramos la puerta y lo dejamos amarrado de pies y manos, no podía moverse, lo malo fue cuando empezó a gritar llamando a sus padres, no hubo respuesta de parte de estos, gritaba mas y mas, cuando escuchamos un golpe en el portón, el güey estaba evidenciando nos ante los sonámbulos, le puse un calcetín en la boca, amarrado con un trapo para evitar que lo tire, lo golpee nuevamente y lo dormí, lo dejamos así amarrado en la cama, salimos de ahí, las muchachas tenían un cuchillo cada una, les dije que no habría problema, las tres bajaron, yo me quede arriba, había una puerta mas que abrir, pegue el oído en la puerta, esperando escuchar a alguien mas, nadie, esta puerta solo estaba cerrada así, sin mas ni mas, en el interior había un rifle de mira telescópica, una funda para esa arma, balas, equipos de supervivencia, una cama con una cobija tipo militar, quizás era el dormitorio de un ex soldado, había una caja de raciones, de inmediato agarre unas raciones y las eche en la mochila, salí de ahí, deje el rifle, ya al rato se vería, me fui a la recamara que estaba a la derecha de la escalera, la que tenia el balcón, vi la cama, me recosté, y al caer me quede dormido, eran las 5:30.

Eran las 11 de la mañana, el aroma de una comida recién hecha me despertó, los ojos me ardían, la cabeza me dolía, reconocí el lugar, recordé lo que había pasado, estaba nublado, pero se sentía un calor bochornoso, había mucha ropa en el lugar, tenia en la mochila de la que había "adquirido" en el centro comercial, pero no podía estar con ella, me moriría de calor, así que me cambie, me puse unos shorts y una playera, al bajar las escaleras estaban las tres mujeres comiendo, me vieron y se asustaron, pensando que quizás era el tipo de la recamara, huevos, quesos, frijoles y carnes era lo que había en ese enorme comedor, incluso había leche, y un delicioso café de olla se olía en la cocina, no me importo con ese calor habérmelo tomado, lo extrañaba, me pregunto que como estaba? como seguía?, le dije que bien, me pregunto que cual era el siguiente movimiento, seguir adelante dije tajante mente, las dos mujeres no querían, ahí estaban a gusto, seguras, yo señale la recamara donde estaba el tipo, ellas no dijeron nada, al contrario, en tono de broma dijeron que lo echarían a la calle a que se lo comieran, ya que, para ellas, un drogadicto es una persona despreciable, no dije nada, no hacia falta decirlo, Ageda las reprendió, ellas solo bromeaban decían, yo les dije que tenia que llegar al puerto, al área militar, ahí tenia que estar mi familia, Ageda bajo la mirada, se levanto y se fue a la cocina, las dos chavas se miraron entre si, ellas no querían seguir, Ageda regreso son los cafés, y les dijo que tenían que sobrevivir, que lo del refri no duraría eternamente, tenían que conseguir alimento, ellas no dijeron nada, quizás les cayo el veinte, asintieron, terminamos de comer, platicábamos, reíamos, como si fuéramos amigos de años, cuando los golpes del portón se hicieron mas notorios, me subí al segundo piso, me pase al árbol cual artista circense, y vi que, había mas de veinte de esos seres afuera.

Baje del árbol, me alcanzaron a ver, sus gemidos se intensificaron, que haríamos, al salir de la recamara note que el chavo se había despertado, estaba aun atado, estaba sentado en la cama, tranquilo, solo me veía, me puso tenso, no sabia que pensaba, baje, las muchachas me preguntaron que pasaba afuera, les comente lo que vi, empezaron a asustarse, les comente que podríamos salir por atrás, pero, teníamos que saltar y la barda trasera estaba mas alta que por la que entramos, les dije que prepararan todo, subí a la parte de arriba, el rifle aun estaba ahí, quizás con eso podamos abrirnos paso sin la necesidad de saltar por atrás pensé, pero al verlo detenidamente, estaba dañado, solamente lo usaban como decoración, ya que se traba al querer sacar el casquillo, lo deje, era inútil, apure mas raciones en una bolsa, Ageda había subido y vio que guardaba eso, me pregunto que era, le dije que era comida, que duraba hasta 5 años, en algunos casos, se sorprendió, ya que había una caja entera de eso, pero solo llevábamos la mitad, la otra mitad la dejaríamos para el tipo amarrado, ella asintió, las demás muchachas estaban preparando comida, guardándola en topers, termos de agua, no llevábamos mucho, pero lo suficiente para llegar a la ciudad, agarramos la escalera, de una en una fueron subiendo, y cada una salto al otro lado, estaba despejado, un terreno se abría ante nosotros, a lo lejos se veían mas casas, subió Citlali y salto, Ageda fue la ultima, en cuanto salto me subí a la escalera, les aventé las mochilas, las cosas y les dije que avanzaran un poco hasta cubrir un espacio considerable entre ellas y la casa, pues tenia que desamarrar al joven, les dije que iría en un momento, baje de la escalera, entre a la casa, cabe mencionar que, salimos de la casa al jardín, y de ahí nos fuimos caminando por un costado hasta la parte trasera de la casa, que a lo mucho, de ancho tenia como 3 metros, no era mucho, entre a la casa, el portón se movía mucho cada ves eran mas de esos seres, subí al segundo piso, vi que el chavo me veía, seguía sentado en la cama, le quite el calcetín, no dijo nada, lo desamarre de los pies, no dijo nada, solo me veía, lo desamarre de las manos, estaban atrás de su espalda, el me veía, no decía nada, eso me ponía nervioso, su mirada era penetrante, no dijo nada, no dije nada tampoco, el se levanto de un salto de la cama, pensé que me atacaría, así que pase mi mano a la espalda, tomando el machete, pero, solo se acerco a su escritorio, saco una pipa de madera, saco algo de hierba de otro cajón, un encendedor prendió esa pipa, el joven aspiro profundamente, una ligera capa de humo escapaba de su boca, somo si con eso estuviera satisfecho, no dije nada, lentamente me retire de ahí, cuidando mi espalda, no paso nada, salí de la casa, con un ojo por si salia este tipo y con otro al portón, por si las dudas, me acerque a la escalera, subí por ella, al llegar al final de la barda vi que el tipo me quitaba la escalera, la dejo caer, entendí el mensaje, a lo lejos vi a las mujeres, salte, corrí con ellas, no sabría decir que paso con el tipo, no importaba, tenia un lugar a donde llegar.

Caminamos por dentro de un terreno de cosecha, los surcos estaban muy duros, secos, el agua les faltaba, a lo lejos se veía la casa que nos había albergado una noche, frente a nosotros se veían muchas casas, faltaba aun mucha distancia, caminábamos, no había sol, pero se sentía un calor infernal, yo iba sudando, ellas casi no, habían agarrado una especie de abanicos, se hacían aire, maldije mi suerte por no haber pensado en eso, la mochila me pesaba mucho, ellas llevaban también varias bolsas de mandado con diferentes cosas, nadie hablaba, solo caminábamos, para mi mejor, no era bueno platicando, ademas, si hablábamos nos cansaríamos mas rápido. Había pasado una hora, la cuidad se encontraba mas cercana, a minutos, cheque el mapa y si, estábamos en las palmas, las calles desiertas, bueno, desiertas de gente, de seres pensantes, pero estaban "llenas" de sonámbulos, pocos, pero había algunos, buscamos un carro, yo miraba unas camionetas, pues así cabríamos todos, pero las que había visto, o no tenían motor, o estaban inservibles, por su parte, las mujeres veían carros, bueno, una veía, las otras estaban alerta, yo me acerque para apoyar, pues, a tres cuadras de donde estábamos se veía venir una horda de seres, a lo mucho conté 15, no eran veloces, pero aun así no debíamos de bajar la guardia, Maria y Citlalli se asustaron, querían correr, pero a donde? ademas no debíamos de perder el control pues, de ser así seria una perdida de tiempo el buscar a una de ellas, Ageda ya se había hecho de otra arma, un hacha, la encontramos cerca de un hospital, afuera estaba tirada, ella a mi lado, la sostenía, me dio nervio que no la manejara bien y me diera un hachazo, me aleje un poco, le pedí mejor que apoyara, que buscara, que yo me encargaría de los que se acercaran, estaban por llegar tres de ellos, machete en mano los recibía, en el cuello, cabeza y sien, caían sin problema alguno, me sentía mas seguro, o quizás era por el hecho de que ahora protegía a mas personas? no lo se, pero, no dejaría que me comieran, las mujeres ya se habían metido en una calle buscando un vehículo, yo hice lo mismo, las seguía, a prudente distancia, dándoles la pauta de revisar de manera completa los vehículos, uno de los sonámbulos se apresuro hacia mi, las nubes cubrían la luz solar, el bochorno era demasiado, y mas por el hecho de moverme, la cabeza de esa sonámbulo anciana rodó a los pies de Citlali, quien soltó un grito aterrador, me reí a mis adentros, dos mas venían, sus brazos en todo lo alto, a mi derecha estaban otros dos, y a mi izquierda uno de ellos, no podía moverme mucho, así que, baje mi machete y saque mi colt, cargador de 6 balas, una para cada uno pensé, apunte a los de enfrente, en sus frentes se dibujaban unos agujeros perfectos, los de la derecha uno en un ojo y el otro en la sien, caían cuales arboles al cortarlos, el de la izquierda faltaba, estaba a 5 metros de mi, sus brazos querían alcanzar lo inalcanzable, me espere que el cañón de mi pistola tocara su nariz para disparar, presumido? si, lo se, pero, cuando tendría otra oportunidad así? la tapa de los sesos voló, sangre negra se esparció por todo el lugar, la materia gris de esa mujer sonámbula mancho el piso, las mujeres al ver eso vomitaron casi al mismo tiempo, yo no aguante la risa y ellas al notarlo, me dirigieron una mirada de furia, lo deje pasar, teníamos que apresurarnos, ya que, los balazos habían hecho eco en los edificios y las calles aledañas, alertando a los demás sobre nuestra presencia, finalmente, cerca de una escuela y después de 10 minutos de andar trotando, encontramos una gran caravan, en condiciones optimas, solo había que limpiar los sesos del parabrisas, cosa que hice yo, jejeje, nos subimos, cheque que prendiera, lo hizo, cheque la gasolina, decía tanque lleno ¿?, nos subimos, salimos de ahí, estábamos, según el mapa, a 90 kilómetros, estaríamos ahí pronto. La camioneta avanzaba bien, veíamos pasar a esas criaturas a nuestro costado, cada vez mas cerca de salir de ahí, de encontrarme con mi familia, de sobrevivir, pasadas dos horas estábamos en vallarta, ya estábamos en la ciudad, nos encontrábamos en la carretera a las palmas, justo donde se juntaba con la av. cardenal de pronto, la camioneta hizo un ruido raro, como si cascabeleara, se fue parando hasta que se apago, ya no quiso prender, ya estábamos cerca, a pocos kilómetros estaba la salvación, la avenida estaba  casi despejada, empezó a llover de manera tranquila, algunos carros estaban abiertos, quemados, o simplemente bloqueando el paso, salimos los 4 de ahí, caminamos, nos fuimos por toda la avenida, según el mapa, si hacíamos eso llegaríamos al área militar de vallaarta.

Así empezaría mi ultimo viacrusis, bueno, nuestro ultimo, pues no iba solo, el escenario estaba raro, la lluvia le daba un matiz de muerte, el cielo gris completamente, nada de luz, los carros aparcados y en la mitad de la carretera, los arboles del camellón se veían lúgubres, caminábamos entre los carros, a los costados os locales lucían abandonados, las cortinas de metal abiertas, los vidrios rotos, todo saqueado, no cabe duda que, cuando pasa algo así, la civilidad del ser humano desaparece, y surge el animal que todos tenemos dentro. las chavas querían ir a un baño, teníamos que hacer una pausa, pero por lo que se veía, los locales que estaban así no tenían algún baño, caminamos espacio de 10 minutos bajo la lluvia, los arboles nos acompañaban, llegamos a una tienda de conveniencia, ahí tenían baños, ademas, podríamos llevar algo para el camino, algo no perecedero, bueno, no de inmediato. Al entrar al lugar Maria y Citlali se dirigieron al baño, no me dejaron explorar antes, aunque, no se veía nadie, eso creo pensé, Ageda estaba conmigo en la entrada, casi al instante de llegar se escucho un grito, Maria era la que gritaba, salio corriendo de el pasillo de los baños, y Citlali salio manchada de sangre, al ver eso pensé lo peor, Ageda se dirigió con Maria, Citlali caminaba lento, tenia sangre, en el cuello, le manchaba la blusa blanca,  atrás de ella surgió el causante de eso, un sonámbulo, tenia un uniforme policíaco, de la boca le escurrían pedazos de piel y carne, y la sangre le daba una especie de barba roja, se veía espeluznante, Maria corrió junto con Ageda junto a mi, cerca de la salida, Citlali cayo al piso, el monstruo se agacho y siguió mordiendo, comiendo, devorando, Citlali con lagrimas en los ojos, haciendo un gesto de tristeza, nos dijo que nos fuéramos, que ya no podíamos ayudarla, yo asentí, agarre por el brazo a Ageda y a Maria y prácticamente las jale fuera de ahí, afuera estaban otros tres de esas cosas, las muchachas estaban en shock, no podían reaccionar, saque mi machete y lo blandí a diestra y siniestra, la sangre salia de los cuerpos de esas cosas, las manos caían, los brazos, las mujeres estaban temblando, yo acabe con ellos, la sangre de esos seres mancho mi ropa, tanto que al verme esta Maria grito, Ageda la trato de controlar, al grado de darle una cachetada, no funciono, los gritos de Maria no hacían mas que alertar a los demás sonámbulos de por ahí, así que, la levante y le grite que se tranquilizara, que estaba bien, ella lloro amargamente por su hermana, Ageda agacho la cara, pero no era tiempo de lamentarse, teníamos que irnos de ahí, seguir nuestro camino. Los sonámbulos empezaban a juntar en la carretera, podíamos esquivarlos, podíamos dejarlos atrás si corríamos un poco, y eso hicimos, empujando, aventando, salimos adelante, corrimos por 10 minutos, estaban lejos de nosotros, las dos mujeres lloraban, yo lo habría hecho si hubiera visto a mi familia morir frente a mi sin poder hacer nada, solo me sentí mal por ella, pero, teníamos que llegar, que sobrevivir.

Nos detuvimos, habíamos caminado bastante, la cuidad se levantaba ante nosotros, Citlali se detuvo a vomitar, estábamos cansados, faltaba poco, ya estábamos en la ciudad, en vallarta, Ageda me miro, me pregunto cuanto faltaba, le dije que a pie como 1 hora mas o menos, ella asintió, teníamos hambre, estábamos cansados, de entre las calles salían esos seres, estaban en toda la cuidad supongo, Citlali al verlos quiso ir a matarlos, ella y su hacha, Ageda le dijo que no, ella dijo que ellos habían matado a Maria, no hubo mas palabras, se les dejo ir, inmediatamente salimos tras ella, para detenerla? apoyarla? inmediatamente soltó golpes a los primeros que vio, las cabezas volaron, sus ojos estaban encendidos, Ageda y yo hacíamos lo propio ella con su tubo y yo con mi machete, nos empezaron a rodear, eran muchos, salían de todos lados, Citlali seguía golpeando, pero el hambre y el cansancio hicieron mella en su fuerza y velocidad, Ageda lo noto y fue en su ayuda, yo saque la escopeta de la mochila, era lo mejor, le puse 7 cartuchos, empece a abrirme paso hasta donde estaban ellas, eran bastantes, cada disparo partía a la mitad a 4 de esos monstruos, y a su ves, el impacto los hacia retroceder un poco, dándome paso libre, tres impactos mas y había derrotado a 3/4 partes de ellos, llegue a donde estaban las muchachas, estaban en el piso, rodeadas de cuerpos, cansadas, ensangrentadas, las levante y como pude nos salimos de ahí, estábamos entre las calles, parecía zona departamental, entre las calles se veía una decoración de cuerpos putrefactos, las aves los picaban, el olor era nauseabundo, había demasiados cuerpos, algunos al pasar por las calles se levantaban, otros ya venían, pues habían escuchado las detonaciones de la escopeta, venían tras de nosotros, Citlali estaba agotada, Ageda me ayudaba a cargarla, caminábamos lo mas rápido que podíamos. salimos a la avenida, pensé en algo que había visto cuando desperté, al llevar a la avenida vi que tenia razón, la gente, en su desesperación por salir, hacia mucho trafico, por lo que optaron por salirse de sus carros e irse corriendo, había un laberinto de carros, teníamos que pasar por ahí, ya que, el zigzag de los carros, lo lentos que eran, haría que los perdiéramos al menos por un momento, íbamos entre ellos, los sonámbulos se caían, batallaban, a nuestro favor es que eran muchos, se bloqueaban ellos mismos, salimos después de un rato, había unas casas a un costado, no se veía movimiento de ellos, nos metimos ahí, necesitábamos descansar, las casas todas blancas, nos daban la bienvenida, las calles casi desiertas, salvo por uno u otro cuerpo, las puertas cerradas, deje a las chavas cerca de una camioneta, mientras checaba las casas, , una casa de un piso nos dio cobijo en ese momento, la lluvia comenzó a caer, nos metimos, a la mitad de la calle quedamos a resguardo en esa casa, exactamente a la mitad de cualquiera de las calles que nos sacarían a la avenida, cerré la puerta, en la sala se quedaron, cheque la casa, dos recamaras, una sala comedor, cocina y patio, nada mas, todo lucia húmedo, quizás no hayamos sido las primeras personas que habían pasado por ahí desde que empezó esta locura, saque la comida de la mochila, Citlali estaba en un rincón, Ageda cerca de mi, me ayudaba a sacar las cosas para comer, cheque en esa casa por platos y cubiertos, en la cocina había pocos, pero había agua, solo esperaba que no estuviera echada a perder, tome un poco, no sabia a nada, señal de que estaba bien, en el patio, cerca de la cocina, vi dos cuerpos tirados, no hice nada, regrese con las muchachas, Ageda le acerco un plato a Citlali, quien casi se lo quito de las manos, para devorarlo, en eso recordó a su hermana Maria, pues a ella le encantaba en queso, empezó a llorar nuevamente, le dije que comiera, que faltaba poco para llegar, que hiciera lo posible por sobrevivir por su hermana y por Ageda, Citlali me miro con coraje, y dijo que no entendía como se sentía, ciertamente si, no lo entendía, no había visto a mi familia ser devorada por esas cosas frente a mi, pero había perdido a un hijo, y estaba en busca de mi esposa e hija, no dije nada, baje la mirada, ella seguía llorando, dejo el plato, Ageda se acerco y Citlali se paro bruscamente, se fue al baño, ahí seguía llorando, Ageda y yo intercambiamos miradas, no dije nada, seguía comiendo, ella también. Los minutos pasaba, nadie decía nada, la lluvia caía torrencial mente ahí afuera, podría jurar que se había formado un rió en la calle, me asome, gruesas gotas de lluvia inundaban la calle, en eso un sonámbulo me vio en la puerta, la cerré inmediatamente, pidiéndole a quien fuera que estuviera ahí arriba que ojala no me haya visto, me quede pegado a la puerta, Ageda me miro y le hice la seña de que se callara, que no hablara, escuche al sonámbulo llegar hasta la entrada, la lluvia no dejaba que nos oyera, mucho menos que nos oliera, solo era uno, pero, no quería batallar, la verdad no estaba en condiciones de seguir en lo mismo, solo quería llegar al área militar de vallarta, cerca del aeropuerto.

Los sonámbulos salían cada vez mas, la lluvia les quitaba la piel del rostro, haciéndoles una sonrisa macabra, mostrando toda la dentadura, Ageda se asomaba por la ventana de la sala, veía ese grotesco espectáculo, Citlali, que estaba en el baño salio de el, se dirigió a la cocina a tomar agua cuando vio los cuerpos tirados, grito, voltee de inmediato y la vi como se venia a la sala a agarrar su hacha, Ageda vio todo y se apresuro a callarla y calmarla, el sonámbulo de la calle volteo inmediatamente, su rostro mostraba el cráneo en la mitad de su cara, blanco, poroso, gracias a la lluvia, un ojo colgaba, el otro me miraba, la sonrisa se distorsiono en una mordida al aire al verme, levanto los brazos rumbo hacia mi, cerré la puerta, le puse seguro, espero que eso funcione pensé, Ageda hacia lo mismo con Citlali, no la dejaba ir a acabar con ellos, que, al escuchar sus gritos, se levantaron, cosa curiosa, porque no se habían levantado antes? no lo se, pero ahí estaban, golpeaban la puerta del patio que, tenia un cristal, lo estrellaron, gemían, parecía que llamaban a los demás, al poco rato la cosa de afuera golpeaba la puerta, me asome por la ventana y ante mi apareció una multitud de esos seres, me vieron, se dirigieron a la ventana, la rompieron, el aire frió se mezclo con su aroma, haciendo el ambiente muy nauseabundo, Ageda me miro desesperada, Citlali se le safo de las manos y se fue sobre los del patio, dos hachazos en la cabeza y ahí quedaron, muertos por segunda vez, la furia se había apoderado de ella, la desesperación, la ira, su mirada había cambiado, Ageda se fue con ella a tranquilizarla, Citlali se molesto, le dijo que los matara, que ellos habían matado a su hermana, que la ayudara, que no se quedara parada, yo veía como perdía el control, Ageda le quiso quitar el hacha, pero Citlali la aventó a la pared, ella se golpeo la cabeza y cayo, yo me acerque a Citlali, pero levanto su arma hacia mi, me dijo que no me entrometiera, que mejor hubiera ayudado a su hermana, se dirigió a por los que estaban en la ventana de la sala, que ya eran bastantes, sus brazos se metían a la casa, la puerta cada ves cedía mas, la madera se escuchaba crujir cada ves mas, no aguantaríamos, levante a Ageda, le grite a Citlali que fuera con nosotros al cuarto contiguo a la sala, saldríamos por la ventana de ahí, mientras todos luchaban por meterse por donde estábamos, ella no me hizo caso, seguía matando a esos monstruos, la sangre ya había manchado la blanca pared de la sala, miembros mutilados volaban tanto afuera como adentro, ella parecía disfrutarlo, quise ir por ella, pero la puerta se abrió, Ageda grito y entraron muchos de ellos, Ageda me dijo que viniera al cuarto, yo le grite nuevamente a Citlali, estaba rodeada, a machetazos me abrí paso al cuarto, empujándolos, pateándolos, en cuanto entre Ageda cerro la puerta, salimos por la ventana, la puerta no duro mucho, al salir escuchamos como crujía y se abría violentamente, salimos corriendo, adentro se escucho un grito de terror, voltee y vi como Citlali era mordida infinidad de veces por esos seres, ella me vio y su mirada se me quedaría grabada, corrimos, regresamos a la avenida, maldije mi suerte, pues la mochila se había quedado en la casa con todas las armas, excepto la colt y mi machete, maldije todo, corríamos, aventábamos a esos sonámbulos, machete y tubo volaba por todo el camino, la lluvia limpiaba nuestras armas, el frió nos hacia temblar, nos nublaba la vista, necesitábamos guarecernos, aunque sea un momento, un lugar alto, corrimos, estábamos cerca de el área militar, faltaba poco, la noche empezaba a caer, la lluvia seguía con igual intensidad, Ageda me seguía de cerca al igual que esas cosas, corríamos, el agua había formado pequeños riachuelos pero la corriente era fuerte, vimos pasar a esas cosas, queriéndonos alcanzar, pobres idiotas pensé, de pronto me caí, el pie me dolió, había pisado una astilla de tamaño considerable, el dolor me invadía, al tocar la astilla un dolor me subía por toda la pierna, no podía, no podía ni siquiera tocarla, Ageda me quiso ayudar a levantarme, pero sentí caliente la pierna y el pie, no lo podía mover, el miedo invadió mi ser como jamas lo había sentido, vi a los sonámbulos acercarse, Ageda me veía desesperada, me pidió perdón, pensé lo peor, cerré los ojos y la deje irse? Ageda me piso el pie para no moverlo, y de un tirón saco la astilla, un grito surgió desde lo mas profundo de mi ser, se escucho tal que quizás lo hubieran escuchado a cuadras de distancia, la sangre salia, saque mi zapato y vi el daño, un agujero de aprox. 4 cm de diámetro se veía, la sangre se iba con el flujo del agua de lluvia, Ageda se rasgo un poco la playera, hizo una especie de tapón y me amarro el pie, como pude la ayude a levantarme, pero era un estorbo ahora pensé, cojeaba, casi al mismo ritmo que esas cosas, nos seguía una horda de esos seres, provenientes de todas las calles aledañas, parecía escena de película de zombies, Ageda me ayudo a caminar un poco mas firme, sirviéndome de bastón, una estela de sangre nos seguía de cerca, caminamos mucho, demasiado, a lo lejos se veía el área militar, así como las torres de control del aeropuerto, faltaba poco, muy poco, no se veía nadie, ni gente ni militares, todo obscuro, nada se veía, la esperanza de un refugio armado hasta los dientes, de un catre suave y caliente, de ver gente armada que cuide de ti desapareció al ver ese lugar en la penumbra total, Ageda me miro, vio la expresión en mi rostro, tenia que ir a ver, pero no podía, necesitaba descansar y coser esa herida, ademas, no podía escalar la reja, necesitaba calzado, tan cerca y tan lejos pensé. dimos vuelta a la izquierda, ante nosotros unos condominios se levantaban, un lugar alto verdad? dijo ella, vamos ahí, me sentí mal, quería ver a mi familia, ver si en verdad.

Nos metimos a una serie de condominios que tenían una malla tipo comercial la cual bajamos al entrar, arriesgado si, pues estaríamos encerrados con mas de esos seres, si los había ahí, pero, así evitaríamos que entraran mas, obscuridad, saque la lampara de mi bolsillo, la luz blanca ilumino ahí donde apuntaba mi mano, Ageda pendiente de mi, con el tubo en la mano, esperando que saliera algo, yo veía el panorama, un estacionamiento, escaleras que subían, a lo mucho tres carros pequeños, tipo volkswagen, estábamos a la espera de cualquier sorpresa, nada, el frió se intensifico, empezamos a subir las escaleras, 5 pisos había, 10 departamentos, teníamos que ir al mas alto, subíamos, olía a carne podría, en cada piso nos deteníamos tratando de escuchar algún ruido procedente de algún departamento, primer piso cubierto, nada, en el segundo estaba abierto uno de ellos, uno de esos seres se avecino contra nosotros, Ageda lo recibió con el tubo, su cerebro y sangre caía por los escalones del lugar, aguantamos, no se escucho nada, segundo piso cubierto, tercer piso, cerrado todo, nada que reportar, salvo un ruido proveniente de un departamento, pero nada que asemeje a un sonámbulo, lo dejamos así, quizás sea una mascota pensamos, tercer piso cubierto, cuarto piso cerrado igual, pero el olor era muy penetrante ahí, algo podrido cerca de una de las puertas casi nos hacia vomitar, cuarto piso cubierto, al llegar al ultimo piso dos seres venían por nosotros, mi machete en el cuello de uno de ellos le quito la cabeza, el tubo de Ageda penetro en el cráneo del otro, ambos cayeron por un lado de la escalera tipo caracol a la planta baja, ahí quedaron dibujados, como si de una escena policíaca se tratara, los dos departamentos estaban abiertos, no había ruidos, revisamos los dos para ver cual era mas habitable, pero en esas situaciones es lo de menos pensé, entramos al izquierdo, parecía que un matrimonio lo habitaba, dada la decoración del lugar, una sala de un solo sillón? ok, una tele plana empotrada en la pared, un comedor para 4 personas, cocina pequeña, patio de servicio pequeño, que daba a la parte trasera del edificio, una escalera contra incendios se encontraba ahí, una de las recamaras estaba cerrada, la otra abierta, tenia dibujos en las paredes, quizás unos niños vivieron ahí, pequeños escritorios, mochilas escolares estaban ahí, me deje caer en esa cama, estaba cansado, Ageda inspecciono el departamento, recordé el cuarto de mis hijos, similar a ese, las paredes rayadas por los dos, llore después de hace tiempo, llore amargamente por lo que hice a mi familia, por ser un estúpido, pero tenia la oportunidad de remediarlo, estaba cerca, tenían que estar ahí.

La lluvia y el llanto me arrullaron, me dormí, desperté después de 5 horas, aun estaba obscuro, estaba acostado, Ageda estaba cerca de la puerta de esa recamara, dormía recargada en la pared, sentí mi pie raro, lo mire  estaba suturado, vi algunas ropas con sangre, le agradecí en silencio, era joven, y quizás habría sido una buena esposa....para alguien mas, me volví a acostar, la lluvia aun caía, pero de manera tenue, no hacia frió ya, no se escuchaba mas que gemidos de esos seres en la calle, teníamos que llegar, pensaba que, si aun así no había nadie, tenia que haber un bote, armas, alimento, todo lo que tenia, las raciones las había dejado en esa mochila, sol tenia mi machete, y 6 balas en la colt,, casi no tenia nada, ella solo un tubo, cerré los ojos, la brisa marina podía olerse, estaba cerca de la salvación, dormí.

Desperté dos horas después, Ageda no estaba, me levante, una voz me dijo que no me moviera, la oscuridad era intensa, machete en mano deje a mis ojos acostumbrarme, la puerta abierta me dio la respuesta, Ageda, estaba en la sala, al parecer tenia algo, se dirijo hacia mi, me dio unos zapatos industriales, de casquillo, zuela ancha de goma antiderrapante, un overol de mezclilla, no era un fanático de eso pero, no había opción...era eso o la ropa mojada y empapada de sangre, ella también se había cambiado, era la madrugada de aquel viernes de octubre, la lluvia caía, el aroma de la muerte llegaba a nuestras narices, se me revolvía el estomago con solo oler eso, Ageda estaba en espera de irnos, nos aventuramos a ir a esa área militar, salimos del departamento, bajamos los demás pisos, olía peor a cada paso rumbo a la salida, al llegar a la cortina vimos que estaba tapada, había decenas de esas cosas, tenían la completamente tapada la entrada, no podíamos salir, solo teníamos 6 balas, no lo suficiente para abrirnos paso, que hacíamos, recordé la escalera de incendios, subimos nuevamente, estábamos cansados de ese juego macabro, al llegar arriba salimos por el pequeño patio de servicio, la escalera se veía estable, no se veía nadie, bajamos poco a poco, muy despacio, sin hacer ruido, llegamos al piso, salimos por atrás de ese complejo de departamentos, estábamos una calle mas alejados de nuestro objetivo, pero no importaba, estábamos casi ahí, salimos a la avenida después de un os minutos, caminamos, no volteamos atrás, a nuestras espaldas solo se escuchaban los gemidos de esas cosas queriendo entrar a ese lugar, la lluvia había creado una especie de neblina, nos ocultábamos de ellos, pero no sabíamos si había unos frente a nosotros, era arriesgado estar al descubierto, pero, teníamos que llegar, caminamos como cien metros, llegamos a la malla ciclónica de aquel lugar, la saltamos, se olía el mar, la brisa marina inundaba nuestros pulmones, la lluvia había aminorado bastante, se empezó a sentir un calor bochornoso, caminamos, era un cuartel, y atrás de el había como 6 pequeñas casas, tres a cada lado, un camino y una zona arbolada hasta antes de llegar al mar, al puerto.

El cuartel estaba vació, tres pisos y nada ni nadie por ahí, caminamos dentro de el, mi lampara una vez mas nos iluminaba el camino, el acceso estaba en desorden total, papeles tirados, macetas destrozadas, sillas tiradas y apuntaladas a unas puertas, las ventanas rotas, y lo que imaginábamos, manchas de sangre, nos pusimos en alerta por si acaso, nada, ni un sonido, caminamos por los largos pasillos de la planta baja, las puertas abiertas no tenían nada, subimos al primer piso, la misma escena, manchas de sangre, todo tirado, pero tenia un extra, un cuarto de armas, tenían de todo, pero poca munición, Ageda tomo una metralleta ak-47, to solo me abastecí con balas para la colt que tenia, había una riñonera, la tome, le puse las balas necesarias, nos dirigimos al segundo piso, la falta de sonido era perturbadora, nada, el lugar estaba desierto, que pasaba, no nos dirigimos al ultimo piso, regresamos al acceso, decidimos ir a esas pequeñas casas. Salimos de ahí, a la parte de atrás de ese complejo, a un poco mas de 30 metros se ergian ante nosotros lo que parecían casas, eran 6 bodegas, como mencione, tres de cada lado, Ageda sugirió que, nos separáramos para investigar tres cada uno, no estaba de acuerdo pero, la tranquilidad del lugar me hizo aceptar eso, ademas, ella estaba muy bien armada,, yo me dirigí a las de la izquierda, ella a las de la derecha, llegue a la primer bodega, el lugar era enorme, una altura de aproximadamente 20 metros, en lo alto varias aves, en las vigas, tenían sus nidos, el lugar estaba lleno de cajas, al fondo del mismo había una especie de oficina, y un jeep al lado de ella, camine sigilosamente por ahí, entre dos cajas  a mi izquierda estaba un cuerpo que me asusto, tenia un impacto de bala y una pistola yacía a unos metros de el, me dio curiosidad, lo mire mas de cerca, note que se había suicidado, en sus ropas se encontraba su nombre, Gilberto Estrella Cortés, al parecer era de San Luis Potosí, entre sus pertenencias tenia una especie de diario, lo leí por curiosidad: " Día 23 de Abril, el comandante nos dijo que nos alistáramos, pues saldríamos a Vallarta para escoltar a los sobrevivientes de esta pandemia, esta pesadilla que desde hace dos días había iniciado, no sabia como estaba mi esposa y mis padres, solo espero que estén bien, rezo por ellos". " Día 25 de Abril, llegaron desde en la madrugada los primeros camiones con los sobrevivientes, les toman datos y nombre en la bodega 5 de este lugar, lo odio, es caluroso, todo el día estoy sudando." " día 26 de Abril, el día de hoy se comenzaron a evacuar a las islas marías algunos sobrevivientes, los dos barcos que nos proporciono la marina de México no nos son suficientes, las provisiones escasean y cada vez llegan mas gentes". " día 27 de Abril, hoy llegaron hasta nuestras puertas los primeros infectados, les hicimos frente, no pudieron hacer nada frente a nuestras armas". "día 30 de Abril, se llegaron por centenas de esos monstruos, algunos de mis compañeros fueron mordidos, los pocos que quedamos esperamos el regreso de los barcos, para evacuar a los demás sobrevivientes, logramos repeler el ataque de esos seres, pero, algunos de mis compañeros se que fueron heridos, hoy vi que algunos de ellos encerraron a los sobrevivientes en la bodega 6 de este lugar, pero, espero que sea suficiente, tengo miedo, jamas lo había tenido, miedo de no ver mas a mi familia, me he encerrado en esta bodega, a la espera de los barcos". " día 3 de Mayo, tengo hambre, escucho los gemidos de mis antiguos compañeros, los oigo rondar por aquí, solo espero que los sobrevivientes no hagan ruido, creo que escuche el llegar de los barcos, saldré a mirar". " día 4 de Mayo, fui mordido por un compañero, lo conocí cuando me trasladaron para acá, sus ojos rojos y sus dientes me paralizaron, había ido a checar la bodega 6, escuche gritos de ayuda, quise liberarlos pero me ataco mi antiguo camarada, regrese aquí, me siento mal, no quiero ser como ellos, no quiero, optare por la salida del cobarde, solo espero que mi esposa y mis padres estén bien...."
Un nudo en la garganta se me formo al leer eso, tenia que ir a la bodega 5, checar si estaba mi familia ahí, si había llegado, tenia que avisarle a Ageda, iba a una trampa segura, salí rumbo a la bodega 5, entre al lugar, desierto, no había nadie, solo una especie de consultorio, muestras de sangre se veían en todo el lugar, había varios escritorios, en uno de ellos se veía una carpeta gruesa, eran los datos de los sobrevivientes, los leí con detenimiento, los tenían separados por estado, busque a mi esposa e hijas, a lo lejos escuche un balazo, dos, tres, era Ageda, tenia que apresurarme, ¡¡las había encontrado!!, ahí estaban, estaban entre los sobrevivientes, pero, habrían ido en el barco? o estaban ahí? no lo se, salí para ayudar a Ageda, al salir de esa bodega vi a varios de esos seres, pistola en mano me abrí paso hasta la bodega, a 50 metros de la otra estaba, así que corrí, cada paso era un paso mas para ver si estaba equivocado al pensar que estaban ahí, a cada ser que pasaba o me estorbaba le metía un balazo en la frente, llegue a la bodega 6, Ageda estaba ahí, batallaba con esos seres, le ayudaba, los sonidos de las balas llenaba el lugar, ella les disparaba en el cuerpo, no en la cabeza, por lo que el daño que hacia era mínimo, yo les disparaba en la cabeza, era lo mejor, ella al verme se emociono de que estuviera bien, pero dejo de disparar a lo que aprovecharon los sonámbulos para ir sobre ella, le grite que disparara, lo hizo, pero era tarde, estaba rodeada, le ayude, les dispare a los que querían morderla, ella forcejeaba con ellos no se dejo morder, cada ves me acercaba mas, había demasiados, ella los golpeaba a diestra y siniestra, de pronto me paralice, a ella se acercaban dos seres que conocía bien, ella me gritaba por ayuda, no podía moverme, no creí lo que veía, ante mi estaban las personas que vine a buscar, mi esposa e hija estaban ahí, eran como los demás, no lo creía, Ageda me gritaba, mi hija le mordió el cuello, mi esposa la cara, yo estaba paralizado, en mi brazo sentí una mordida, voltee a ver, era una anciana decrepita, le di un puñetazo en la cara, me salí, solo escuche los gritos de Ageda, corrí, a donde? no había a donde, me fui por la arboleda del lugar rumbo al mar, quería agarrar un barco, quizás tenían una cura, la sangre brotaba de la herida, llore todo el camino, no podía creerlo, todo por lo que había sobrevivido había desaparecido, corría, llegue al mar, una risa invadió mi ser, ante mi estaban los barcos, destruidos, hundidos, el humo se veía a lo lejos, me deje caer en la arena, las nubes se despejaban, se veían cuerpos flotando en el mar, el cuerpo de un joven yacía cerca de mi, tenia un chaleco color caqui, estaba boca arriba, de una de sus bolsas salia un cigarrillo, lo tome, busque unos cerillos, lo encendí, la luz del sol iluminaba poco a poco el amanecer de ese día, que, resulto ser el final de mi vida, sentado ahí recordé lo que había pasado, discutí con mi señora, la golpee, estaba drogado, amenazo con quitarme a los niños, pero le quite al niño y me lo lleve, fue cuando choque y lo mate, merecía eso, merecía ese castigo, me quede ahí, viendo el horizonte, los pulmones se llenaban de ese humo celestial, me empezó a dar frió, la herida se veía grotesca, la piel me picaba, me rasque la cara, un pedazo de piel se quedo en mis uñas, veía borroso, quizás ahora, este con mi familia, el horizonte desaparecía poco a poco ante mi, la vista se ponía escarlata, no supe mas de mi.....quizás, solo aquí, sentado en esta playa, sintiendo brevemente el agua de mar en mis pies, sintiendo la brisa marina mover mi pelo, quizás encuentre lo que busque: paz.