Aquella tarde se sentía fría, desolada, solitaria. Era domingo, y la verdad no me gustaba ir a trabajar los domingos, ya hace tiempo que lo hago y sinceramente no me gusta trabajar este día, siempre lo mismo, fingir risas donde no las hay, ser amable con la gente que ni siquiera te contesta, aguantar comentarios pedestres y ofensivos, es cansado, pero no hay de otra, hay que trabajar.
Llegue al Centro Comercial pasadas las 5 de la tarde, y de solo pensar que saldría a la 1 de la mañana del lunes me ponía de malas, cheque la entrada en seguridad, un largo pasillo era la entrada a la tienda, "solo empleados" se leía en la puerta. al ir por el pasillo, de malla ciclónica, podía ver los diferentes departamentos en los que estaba dividido ese almacén, se podía ver abarrotes, muebleria, electrónica, vinos y licores, etc., se sentía frió, casi no pasaba luz de hecho, los vidrios estaban muy mugrosos y altos como para limpiarlos, torres de papel higiénico se levantaban en abarrotes, costales de frijol yacían tirados ahí, las cajas de galletas se veían abiertas, como si comieran ( y de hecho yo he comido je ) a veces cuando no había trabajo venia a comer de todo lo enlatado, todos lo hacen, aunque en este día no se antojaba, quería estar lejos de ahí.
Llegue a mi puesto, soy rotulador, así que todos los departamentos venían a pedirme sus carteles de precios y ofertas, tenia en mi lugar mucho trabajo; la mayoría era de pescados y mariscos, me senté en mi lugar, desee con muchas ganas fumar un cigarro, estaba solo, mi lugar de trabajo era obscuro, la luz que encendía solo iluminaba una tercera parte del mismo, tenia muchas cajas, olía a humedad, sin embargo era mi santuario, me senté en mi silla, abrí mi refresco y me dispuse a comer antes de empezar, pero llego un compañero apresurándome a sacar las ofertas de nuggets de pescado, le dije que apenas había llegado, el me contesto de manera agresiva, así que para callarlo le dije que ya lo hacia, se fue y me empece a tomar mi refresco y saque mi torta de aguacate, así paso como unos diez minutos cuando llego alguien mas, lo escuche venir por la rampa de acceso a mi lugar, unos tacones se escuchaban, guarde mi refresco y torta, ya que no puedo comer ahí jejeje, para eso tengo que ir al comedor, pero mi hora de lonche era hasta las 8 y ya tenia hambre, se acerco una joven hermosa, sus ojos eran negros, su piel blanca, su pelo negro muy lacio, caía en sus hombros, sinceramente me dejo con la boca abierta,se me acerco y me dijo que si la ayudaba a sacar unas cajas del almacén de vinos, su pose era muy provocadora, así que pensé que con todos hacia eso solo para lograr que la ayuden, aun así accedí a hacerlo, tenia mucho trabajo, pero, que se pudran pensé, ella caminaba frente a mi, su minifalda azul marino dejaba ver un trasero generoso, sus piernas enfundadas en unas medias con un dibujo tipo mariposa se veían de lujo, traía un chalequito azul marino y una blusa blanca, tenia un cuerpo divino, parecía un sueño, llegamos al almacén de vinos y licores, la caja en cuestión era de torres 20, y estaba grande, la sacamos un poco de su escondite y la pusimos en la entrada de la división de malla ciclónica, me aleje de ella buscando un diablito.
Lo encontré cerca del estacionamiento de carga, se lo pedí a un vigilante que rondaba por ahí, lo veía raro, y el a mi, ya que con anterioridad se robaban las cosas y las sacaban por ahí, y así sin dejar de verme me dirigí con la joven, me esperaba ahí donde se quedo, al verme me lanzo una mirada muy profunda, sus ojos se veían mas negros, daban las 6 de la tarde, se sintió un frió inusual, aunque estaba nublado, voltee hacia arriba y las ventanas sucias no dejaban ver mas que el polvo que las cubría, al fondo vi que la puerta de la azotea del almacén se encontraba entreabierta, así que de ahí venia el frió, subí la caja al diablito, nos dirigimos al área de vinos y licores, en el camino me contaba de sus desventuras, de sus padres, de su trabajo, lo clásico que le acontece a una joven de su edad, aunque lo que mas me perturbo fue un comentario que hizo de que llevaba sola ya mas de 30 años, y quizás al verla su edad no rebasaba los 23, aun así, sin tomarle demasiada importancia llegamos a su stand, era demostradora de torres 20, le dije que si era todo, me contesto que si, me regrese a llevar el diablito a donde lo había tomado, y al pasar por pescados y mariscos me vio el chavo que quería su publicidad, al verlo apresure mi paso y el no pudo hacer mucho ya que atendía a personas. Me metí a la bodega, se veía mas oscura que hace un momento, dado a que se había cambiado el horario anochecía mas temprano, iba por el camino, a mis costados la malla ciclónica separaba todas las mercancías de todos los departamentos, no se podía ver bien lo que había, así que imagine que se nublo aun mas, el vigilante no estaba, no se veía, así que solo deje el diablito donde lo agarre, el pasillo se veía mas largo de lo que era, al fondo se veía la luz de mi lugar, el camino se sentía frió, por primera vez me dieron ganas de no pasar por ahí, sino salir al piso del centro comercial y en^trar mas allá a mi lugar, pero no, pensé, como puede "asustarme" un camino, así que fui, camine, al ir a la mitad se escucho un chiflido que me heló la sangre, me quede quieto, no veía mucho, ya que no veía bien sin mis lentes, y no los usaba mucho, no al menos en el trabajo, me veía mal, se escuchaban pasos, mas cerca, cada vez mas cerca, sentí un estremecimiento que me nacía en los pelos y bajaba por mi columna, hasta que escuche un guey, se me paso, era el imbécil de los mariscos, me buscaba para su publicidad, así que nos dirigimos a mi lugar, al menos no fui solo pensé.
Le hice su cartel de oferta y se marcho, no sin antes decirme que me traería unos nuggets "cortesía" de la casa, ya que así acostumbraba a cobrar esos favores, pasaron los minutos y ahí me encontraba sentado, haciendo los carteles de ofertas, saque un suéter de mi mochila, y vi esa imagen en el fondo, mi ex, no se porque aun conservaba su foto, cerré la mochila, me puse el suéter, puse mi música nuevamente y continué con mi trabajo, la luz como dije, solo iluminaba 3/4 partes del cuarto de rotulado, la humedad se acentuó conforme la temperatura disminuía.
Termine cerca de las 9 de la noche, salí de mi cueva al centro comercial a pasear, me dirigí al departamento de electrónica, veía las pantallas, las consolas, veía como los niños se formaban para jugar los nuevos títulos, caminaba por ahí, y sentí una mirada penetrante en mi, voltee a ver quien me veía, no había nadie, todos parecían estar haciendo algo, vi los minicomponentes, se escuchaban muy bien, quería uno, pero aun no podía, debía mucho. Me pase al departamento de ropa para caballeros, vi camisas de mi talla, soy robusto y muy alto, y no en cualquier lugar encontraba ropa de mi medida, los pantalones, camisas estaban rebajadas, me gustaron varias playeras, nuevamente sentí esa mirada en mi, pero no había nadie en el pasillo de caballeros,me aleje de ahí, fui a abarrotes, estaba lleno por las ofertas, niños, mujeres y señores con los carritos de supermercado iban y venían, había una oferta obscena, yo la puse jejeje, vi a las demostradoras de los yoghurts, se veían bien, falda corta y uno que otro ahí tomándose la foto de rigor, recordé a la de torres 20, fui a su stand, no vi su mueble ni la caja del vino, así que supuse que se había retirado, lastima, no supe ni como se llamaba, pase a frutas y verduras, vi las manzanas, estaban muy rojas, agarre una y me la lleve discretamente, me dirigía a mi lugar, pero antes de entrar al almacén nuevamente sentí esa mirada en mi, pero ahora si veía al alguien viéndome, a esa joven que ayude con la caja de vinos, su mirada se veia penetrante, pesada, me estremeció, su piel se veía mas blanca, no se, quizás fue mi imaginación. Me voltee y me diriji a mi lugar, senti un escalofrio al entrar al almacen, estaba obscuro, el frio aumento mucho, el vao salia de mi boca al hablar, mi lugar estaba apagado, la oscuridad era total, solo se escuchaba el viento entrar por la puerta entreabierta de arriba del almacen, caminaba a tientas, trababa de encontrar el apagador de mi lugar, tropece con una caja, cai estrepitosamente, quede ahi un momento acostado, me levante y un dolor de rodilla de invadio, me dolia, no podia estar compeltamente de pie, que quede asi en la penumbra, tratando de acostumbrar mis ojos a la oscuridad, no podia, era una oscuridad total, camine poco a poco para tocar un muro y de ahi guiarme a la salida, al piso del centro comercial. Llegue al muro, senti la humedad en la pared, camine poco a poco, cajas y cajas me estorbaban al pasar, hasa que senti mi escritorio y tire mis punturas por error, estoy cerca de la puerta de mi lugar, pero, como era posible si cuando cai estaba casi cerca de la entrada y he caminado como un minuto tropezando? aun asi me senti "aliviado" al estar cerca de la salida, senti mi mochila, mis cosas, agarre todo lo que podia encontrar, no queria estar ahi, me sentia extraño, raro, quizas con "miedo"? no lo se, pero agarre lo que pude y me sali, senti la puerta, la atravese y se escucharon unos tacones, el eco que hacian se escuchaba en ese almacen inmenso, al voltear hacia arriba solo se veian las ventanas sucias, por ahi entraba la unica luz, luz que no llegaba hasta donde estaba, aun asi mis ojos podian "ver" un poco mejor, sombras, siluetas de los maniquis de ropa se dibujaban, mas alla era imposible, solo lo que podia ver a 2 metros frente a mi, los tacones se escuchaban mas cercanos, no veia nada, no sentia ni olia nada, solo escuchaba, la boca me sabia a centavo, caminaba poco a poco, el piso estaba cerca, una cortina pesada, plastica, separaba el almacen y el piso del centro comercial, sali, estaba oscuro, estaba solo, no habia nadie,que paso? me habria desmayado? por cuanto tiempo? no lo sabia, mi celular estaba muerto, no prenia, no usaba reloj, para que usarlo si en mi cel tengo la hora, idiota de mi, dependia mucho de el, trate de ir a las salidas de la tienda, cerradas, afuera, por la reja de metal que cerraba la tienda, se veian los carros pasar, una pareja paso, les pedi ayuda, ellos ni se inmutaron, les grite, les pedi, la mujer volteo a verme, su pareja le pregunto que pasaba, ella dijo que creyo ecuchar algo y apunto hacia donde estaba, el joven volteo tambien, los senti mirandome, se acercaron, les pedia ayuda, les pedi buscar a alguien para que me sacaran de ahi, pero no me escuchaban, que pasaba, los tenia frente a mi, ellos veian a diferentes direcciones y me miraban, pero ella dijo que no era nada, se alejaron, mesenti impotente, que hacia?
Desanimado me caí, cerca de lácteos, me recosté, la rodilla me pidió atención, que hacia, y nuevamente, los tacones se escuchaban, ahora, el eco era en toda la tienda, eso me hizo levantarme, caminar, SALIR. Pense, necesito luz, iré a electrónica, no, electrónica no, decidí ir a ferretería, las lamparas, si, ferretería, mi objetivo, una lampara, luz mucha luz, y después la salida, camine hacia allá, estaba hasta la otra orilla de la tienda, mierda; pensé, mi rodilla me dolía a cada paso, los tacones se escuchaban retumbar, ¿Quién estaría aquí? Todo se encontraba solitario, ¿o no? la necesidad de salir supero mi "miedo", así que poco a poco, trastabillando, llegue a ferretería, las lamparas estaban cerca pensé, al dar la vuelta a un mueble, se escucho un susurro cerca de mi, me decía ¿Te ayudo? La sangre se me bajo, me quede inmóvil, poco falto para que me orinara, no sabia como reaccionar, me bloquee, cerré los ojos, como si eso fuera a ayudar, pendejo pensé, voltee a ver con mas miedo que valentía, no había nadie, ¡NADIE! Un pánico se apodero de mi, ¿en verdad estaba solo? Los tacones ¿De quién eran? Temblando, caminando poco a poco, sin hacer ruido, llegue a las lámparas, abrí una, le puse las pilas, con las manos temblorosas, alumbre, se veía lúgubre, sombras negras se acentuaban más cuando la lámpara no las iluminaba, y el amarillo de la luz no ayudaba mucho, aun así, era mejor que nada.
Camine a la salida frontal de la tienda, nuevamente cerrada, se escucho que caía algo, automáticamente apunte la luz hacia donde estaba el ruido¿?, que tonto, una lata de frijoles rodaba por el pasillo donde ilumine, algo inverosímil dado que abarrotes estaba lejos y la lata salia del departamento de bebes, los tacones se escucharon nuevamente, me asuste, apresure mi paso, las cajas se veían pasar a mi lado, luces y sombras macabras se dibujaban al paso de la linterna, mi mente jugaba conmigo, me hacia imaginar cualquier cosa, la lógica me abandonaba dando paso a la superstición, sentía que me seguían, me volteaba a ver a cada momento, me hizo sentir mal, me hizo temblar el hecho de ver algo, caminaba poco a poco, la salida de emergencia podía leerse en un muro, y una flecha indicaba su ubicación, fui ahí, los tacones se escuchaban mas cercanos, voltee hacia donde se escuchaba el sonido, nada, ¿NADA? ¿Qué esta pasando? ¿Qué pedo? ¿Por qué se escucha esto? Voltee nuevamente al frente y ahí, a unos centímetros de mi cara la vi: un rostro blanco, una sonrisa forzada, los labios rojos como la sangre, las cuencas de los ojos vacías, un pelo lacio, largo, negro iba y venia en el aire, olía a humedad, no podía hacer nada, no quería hacer nada, quería gritar, quería correr, quería llorar, aquello era lo mas aterrador que jamas había visto en mi vida, no podía moverme, este ser se me acerco, como pude voltee a verla, TENIA LA ROPA DE LA JOVEN QUE HABÍA AYUDADO¡¡¡¡
No podía hacer nada, sentí un cansancio enorme, , mis parpados se cerraban, caí, en mi oído nuevamente escuche el susurro -¿te ayudo? El pánico se apodero de mi, no sabia que hacer, no podía moverme, veía a ese ser flotar, voces, susurros, risas, hacían eco por todo el centro comercial, cerré los ojos e hice lo que hacia mucho tiempo no hacia, rezar, me puse a rezar lo que sabia o me acordaba, rezaba sin cesar, las risas aumentaban de tono, en eso sentí como me jalaban de una pierna, abrí los ojos y vi nuevamente esos ojos negros, pero ahora su boca abierta, sus dientes filosos, en una hilera irregular, despedía un aliento fétido, me encontraba en el almacén, cerré los ojos y pedí a dios que me ayudase, lloraba sin cesar, no quería estar ahí, no quería vivir eso, NI SIQUIERA QUERÍA IR ESE DÍA A TRABAJAR, no sé como pero esa cosa desapareció, no se si para siempre o momentáneamente, como pude me pare, cojeaba, mi rodilla me dolía demasiado, no sabia a donde correr, pegado a la malla ciclónica así me movía por ese lugar oscuro, en eso recordé la puerta entreabierta de la azotea, cualquier cosa es mejor que nada pensé.
Me enfile a la escalera de caracol, la misma que me llevaría a mi salvación? Me apoyaba en la malla, a lo lejos por el pasillo se escuchaban los tacones, pero se escuchaban diferentes, ya no era el caminar lento, ahora corrían hacia mi, quería correr, no podía hacerlo bien, vi la puerta frente a mi, bueno, arriba de mi. Entre en la escalera, comencé a subir, atrás de mi se escuchaba una risa macabra, no quería voltear, seguía subiendo, me resbalaba, seguía subiendo, cuando escuche nuevamente ese susurro en mi oído diciendo -¿te ayudo? quería volar, faltaba poco, sudaba frió, la puerta estaba ahí, entreabierta, la jale para abrirla, y al hacerlo nuevamente vi a esa cosa, parada ahí, flotando, se veía mas macabra, los dientes sobresalían mas, sus brazos lucían huesudos, los dedos largos, sus uñas largas, el pelo lucia desaliñado, maltratado, la piel ya no era blanca, ahora se veía gris, arrugada, y las cuencas vacías ahora eran llenadas por unos ojos rojos como la sangre, y ahí, sin susurro, se escucho en un grito - ¿te ayudo? Sentí mi piel fría, creo que el que me hubiera visto diría que palidecí, me desmayé, caí por las escaleras, quede inconsciente.
El lunes, ya de mañana, me despertó un viejito de intendencia, me pregunto porque estaba recostado en el piso, abrí los ojos, me dolía la cabeza, la rodilla, me encontraba en mi lugar de trabajo, la luz estaba encendida, le pregunte al señor la hora, el me dijo que eran las 7 de la mañana, vi mis cosas ahí, mi mochila estaba cerrada, , todo en orden, me veía desubicado, el señor lo noto y me pregunto que paso, le dije que nada, que me había caído, me levante, caminaba quedo por la rodilla, agarre mis cosas, TODO, no quería regresar, al ir por el pasillo note que la puerta de la azotea seguía entreabierta, la mire con desdén, las personas pasaban a mi alrededor, entrando a laborar, nadie me veía, ni yo a ellas, solo notaba como al pasar dejaban un aroma diferente, a lo lejos escuche a dos personas de limpieza decir algo acerca de una caja de vinos que se encontraba en el piso del centro comercial, me estremecí, salí, solo empleados se leía nuevamente al cruzar la puerta, un vigilante me reviso la mochila y vio que llevaba mis pinceles de rotular, me los pidió, ya que según él era propiedad del centro comercial, se los deje, no quería estar ni un minuto mas ahí, salí para no volver.
Ahora que soy mas adulto, aun recuerdo lo que "viví" ese día, no se que haya sido, he escuchado historias, de que una mujer joven murió ahí, otras historias de que una señora anciana murió antes de construir ese centro comercial, sea cual fuere el caso a mi me paso algo, ¿qué? no lo sé a ciencia cierta, pero, ahora con mi esposa e hijos, cuando compramos ahí, aun puedo sentir una mirada penetrante vigilarme.
viernes, 31 de octubre de 2014
lunes, 27 de octubre de 2014
Sala de Masajes
Aquella tarde tenía un aire permisivo, se prestaba para todo, pero no para lo que ocurriría a continuación. La pareja llegaba a una sala de masajes terapéuticos, ella se agarraba la espalda baja al caminar, el la apresuraba al interior del lugar. la construcción era tipo colonial, era una casa antigua, el color azul de las paredes se veía pálido con el poco azul que se dibujaba en el cielo, las nubes cubrían la mayoría del mismo. Dentro del lugar, el ambiente era denso, pesado, olía a humedad, sin embargo había muebles decentes, cinco personas más aguardaban su turno.
La sala de espera era enorme, frente a la pareja estaba la recepción, al costado derecho de la recepción se veían tres cuartos, de ellos salían y entraban las personas, de uno de ellos salio un anciano, agradeciendo a una joven masajista por aliviar su dolencia del pie, la joven nombro a un caballero, inmediatamente un hombre maduro se paro, estaba sentado al lado de la mujer, ella lo vio tratando de ver que le dolía, sintió un apretón en el brazo, su marido le reprocho el hecho de que lo haya visto, ella bajo la mirada, quedaban 4 personas. Pasaban los minutos, el aire se colaba por una de las ventanas abiertas, el calor se hacia sentir en el ambiente, la mujer sudaba, gotas minusculas brotaban de su frente, de su escote, llevaba una blusa morada en cuello en V, pantalon de mezclilla ajustado que resaltaba sus piernas, a dos lugares de la pareja se encontraba una mujer con su hijo, el niño tenia lastimado el pie, la madre lo regañaba sin descanso a lo que el mocoso solo atinaba a sollozar, al final de la hilera de sillas se encontraba una joven, se veia mal de su hombro. El reloj avanzaba lento, apenas daban las 4:30, de otro cuarto salio un hombre maduro llamando a la joven, ella paso junto a la pareja y ahi la mujer comprobo que efectivamente su hombro estaba abultado, de reojo la siguio con la mirada y noto como su pareja le veia el trasero, ella se molesto, pero, no podia decir nada, el con una sonrisa en el rostro volvio poco a poco a mirar al frente, y noto la mirada de su mujer, se puso serio, enojado por el hecho de que con la mirada le recriminara el verle las posaderas a la joven, el la fulmino con sus ojos a lo que la mujer agacho la mirada. Pasaron 5 minutos, la mama del niño se desespero y se fue con su niño, no habían pasado ni 20 segundos cuando un joven apuesto llamo a la señora que ya no estaba, nadie respondió, los ojos del joven recorrían la sala de espera cuando se topo con la figura de la mujer, ella lo miro furtivamente, se sonrojo al ver esos ojos negros, El joven se dirijio a la recepción para preguntar el nombre de la mujer, El acto seguido la llamo para consulta, ella se levanto, el marido hizo el ademan de seguirla, la mujer se decepciono por esa reacción, ya que quería pasar sola con ese hombre, el marido no se levanto pues la joven del hombro salio del consultorio en el que estaba, ella se quedo sentada en el lugar en el que estaba mientras el hombre maduro que la atendió hablaba con la recepcionista, ella vio como el marido la veía, el ni se inmuto por su mujer, la joven ni lo pelaba, el hombre maduro pedía pomadas a la recepcionista, de pronto ella sintió una mano que la ayudaba a entrar al consultorio, se volteo a ver que no era el joven, sino una muchacha de rasgos finos, entro a la habitación.
Dentro del cuarto predominaba el mismo tono azul de la fachada del edificio, al fondo una persiana que cubria una ventana abierta, noto como la persiana se movia dando paso al aire del exterior, la luz del sol se filtraba por la persiana, haciendo lineas de luz en el interior del cuarto, a un lado de la habitacion habia un biombo, del cual salio el joven apuesto que le habia hablado, la muchacha que la metio a consulta se fue, quedando los dos solos, el se acerco a ella, su aroma enervaba el olfato de la mujer, ella no sabia que hacer, se sentia a merced de ese hombre joven, miraba sus cejas pobladas, sus ojos negros, sus pomulos definidos y los labios gruesos se movian diciendole algo que ella no escuchaba, solo su nombre la saco del trance en el que estaba. el joven le pregunto que dolor tenia, ella le indico la espalda baja, el joven la agarro de la cintura y palpo el área, ella se sonrojo, el le dijo que se quitara la blusa y se acostara boca abajo sobre la mesa de masajes, la mujer, como hipnotizada se despojo de su prenda, se veían unos senos turgentes, firmes, redondos, un brasiere morado de encaje cubría sus encantos. se acostó en la mesa, de pronto sintió algo extraño, el joven desabrocho el brasiere, el sintió que la mujer se molesto, ya que su cuerpo quiso levantarse, el con su voz firme y llena de erotismo le dijo que solo lo había quitado para aplicar un aceite para relajar los músculos, ella de dejo hacer no muy convencida, quedo en alerta.
El ambiente estaba impregnado del aroma de tierra mojada, afuera empezaba a caer una fina lluvia, era un aroma relajante, la temperatura bajo un poco, la piel de la mujer se erizo ante ese hecho, de pronto, un aroma a rosas lleno sus pulmones, un olor dulce, suave se sentía en el lugar. Un calor rico se sentia en su espalda, sintio unas manos grandes, las manos iban y venian por su espalda alta, el tocaba a la mujer como si fuera una tela de seda, suave, pero firme a la vez. ella no puso resistencia al sentirlo, ya que la combinacion de sus manos, el aroma del aceite y la voz del joven la hacian sentir: excitada.
El joven masajeaba la espalda, escuchaba pequeños gemidos provenientes de la mujer, el acto seguido, se dirigio a su espalda baja, el veia las nalgas de la mujer mientras masajeaba su espalda baja, era una mujer madura, estatura media, agraciada sin ser bonita, pero su cuerpo era exquisito, el contemplaba el trasero de la mujer, cuando sin querer sus manos tocaban un poco mas abajo de la espalda, a lo que la mujer, sin pena y con un rubor en el rostro se levanto excitada, exaltada, lo miro, el la miro apenado, ella lo miro con deseo, pero no podía, no debía, o si? el joven pidió disculpas, la mujer no dijo nada y lo miro bien, era atlético, alto, la bata se trasparentaba, dejando le ver los musculos del pecho y abdomen. se ruborizo mas, el joven pidió que se acostara nuevamente para seguir el masaje, argumentando un posible nudo de los nervios que ya estaban entrando en calor en el area afectada, asi que debia proseguir, ella nuevamente hipnotizada por la voz y su aroma se dejo hacer, se recosto, el le bajo un poco el pantalon para palpar mejor el area, ella se lo desabrocho, actuo en automatico, no era ella misma, pero lo hizo, el joven vio un espectaculo maravilloso, un bikini morado de encaje cubria las nalgas de la mujer, blancas, firmes por el ejercicio, el no sabia que hacer, se quedo paralizado, pero, recupero la compostura y el "profesionalismo", poco a poco paso sus manos cerca de las nalgas de la mujer, ella gemia discretamente, imaginaba miles de escenarios en los que ella era poseida por ese hombre que podria ser su hijo, el revelo su excitacion con una ereccion. Los dos estaban fuera de si, ella no sentia mas que deseo, deseo porque algo mas pasara entre ellos, el por su parte, deseaba poseer a aquella diosa que tenia recostada.
Se puso mas aceite en sus manos, se enfoco en masajearle las nalgas, lo que el bikini dejaba ver, ella dio un respingo al sentir unas manos ajenas a las de su marido tocando lo que jamas nadie habia tocado, mas que el, se excito mucho, el por su parte tenia una ereccion enorme en su pantalón, sus manos bajaban por sus muslos, la parte anterior a las rodillas, los chamorros y pies, ella gemía mas y mas alto, el tambien perdió la compostura, se sintió afortunado al tener semidesnuda a esa mujer madura. ella por su parte solo deseaba que el la poseyera miles de veces,
Las escenas que pasaban por su mente jamas habian sido concebidas, era pecado decia su familia, sus amigas, pero ahora, al estar con alquien ajeno a todo se sentia libre, deseada, sexual, ella pensaba que le daria lo que deseara sin pedirlo, que la poseyera sin dudarlo si la miraba, inmersa estaba en esos pensamientos impuros cuando algo la trajo a la realidad, de su vagian salian pequeñas punzaditas de placer al sentir una boca en sis pies, el joven ya se habia quitado la bata, dejando ver su torso velludo, musculoso, ella al verlo se volteo nuevamente, apenada, excitada, caliente. El por su parte, se despojo de su pantalon, su boxer, masajeaba su pene mientras metia los dedos del pie en su boca, su lengua los recorria, el veia como la mujer se estremecia y retorcia en la mesa de masajes, sin dudarlo se desnudo, poco a poco con su boca subio por detras de sus piernas, ella gemia sin tapujos, cuando sintio los labios del joven cerca de donde nacen sus nalgas automaticamente abrio las piernas, no le importo sentirse "sucia" al hacerlo.
El noto como en el puente del bikini se veia una mancha de excitación, justamente donde estaba su vagina, de manera casi primitiva se acerco a oler lo que veia, aspiro profundamente el aroma de mujer ardiente, ella al sentir los cabellos del joven tan cerca se vino copiosamente, apenada, ruborizada, excitada y caliente se volteo a verlo, lo miro, miro a ese ejemplar masculino en todo su esplendor, miro su cuerpo, sus musculos, su miembro viril duro, brilloso, venoso y deseando hacerla suya. Acto seguido, y siendo otra mujer, se quito el bikini humedo, como jamas lo habia echo, lo avento a su "amante" en el pecho, y cayo en su pene, el bikini quedo colgado ahi, ella lo miro, era otra, el demonio del deseo se habia posesionado de ella, abrio sus piernas, abrio su vagina y el se abalanzo sobre su cuerpo, besandola, sus manos recorrian su cuerpo suave, apretando sus senos mientras sus lenguas luchaban entre si, ella se dejo hacer, por primera vez, desde su matrimonio, era una puta, algo que su marido siempre le pedia que fuera en la cama, y por primera vez era infiel, algo que jamas penso que llegaria a ser, pero este joven lo valia, era totalmente diferente a su marido, se sentia desmayar al sentir ese pene meterse en su vagina, de inmediato se vino, el la puso de mil maneras, y en cada una le arranco un orgasmo.
No supo a que hora fue, o como paso, desperto, estaba vestida, el cuarto nuevamente olia a tierra mojada, se incorporo en la mesa de masajes, el joven se lavaba las manos tras el biombo, lo noto tranquilo, normal, habra sido un sueño? penso. El joven se le acerco, le dijo que tenia una leve inflamacion en el costado izquierdo de la espalda baja, le dijo el nombre de una pomada, ella desconcertada lo miro, esperando una leve mirada de complicidad por lo que habia acontecido, no obtuvo respuesta, salio parsimoniosamente del cuarto, la esperaba su marido, el la noto rara, ausente, su mirada no decia nada, ella, absorta en sus pensamientos, iban y venia, tratando de encontrar sentido a lo "ocurrido". Se dirijio a recepcion, pidio la pomada, su marido le pregunto que que habia ocurrido, ella no respondia, pensaba, que habia pasado, fue real? fue un sueño? una pregunta de el la saco del trance en el que estaba: Que tienes mujer, que te pasa, te estoy hablando; ella reacciono, le dio una sonrisa forzada, como queriendo ocultar su vergüenza ante el, ya que, antes ni con el pensamiento le era infiel.
Ambos se dirijian rumbo a la salida, el le seguia insistiendo, ella apenada, no sabia que habia pasado, se subio al carro, volteo a ver la casa, la fachada lucia un azul mas intenso a causa de la lluvia, observo largo rato esa casa, en donde le fue infiel a su marido, y ademas, lo disfruto enormemente.En eso, de una de las ventanas vio al joven masajista que la habia atendido, el le guiño el ojo, y de entre sus ropas extrajo una prenda familiar para la mujer: el bikini morado de encaje, ella se sonrojo, no sentia que no lo traia, se puso nerviosa, no sabia que hacer, era excitante verlo ahi con esa prenda que momentos antes cubria su vagina y ahora, estaba en manos de aquel apuesto hombre, el joven acerco la prenda a su nariz y respiro profundamente, ella sintio unos pequeños choques electricos que nacian de su vagina y que estremecian a todo su cuepo, tuvo un orgasmo instantaneo, su sensibilidad estaba a flor de piel, su mirada perdida, nublada, vidriosa, no emitia gemido alguno, los contenia, temia que la escuchara su marido y asi, se alejo de ahi,.....pensando, planeando, y deseando repetir lo que vivio esa tarde.
La sala de espera era enorme, frente a la pareja estaba la recepción, al costado derecho de la recepción se veían tres cuartos, de ellos salían y entraban las personas, de uno de ellos salio un anciano, agradeciendo a una joven masajista por aliviar su dolencia del pie, la joven nombro a un caballero, inmediatamente un hombre maduro se paro, estaba sentado al lado de la mujer, ella lo vio tratando de ver que le dolía, sintió un apretón en el brazo, su marido le reprocho el hecho de que lo haya visto, ella bajo la mirada, quedaban 4 personas. Pasaban los minutos, el aire se colaba por una de las ventanas abiertas, el calor se hacia sentir en el ambiente, la mujer sudaba, gotas minusculas brotaban de su frente, de su escote, llevaba una blusa morada en cuello en V, pantalon de mezclilla ajustado que resaltaba sus piernas, a dos lugares de la pareja se encontraba una mujer con su hijo, el niño tenia lastimado el pie, la madre lo regañaba sin descanso a lo que el mocoso solo atinaba a sollozar, al final de la hilera de sillas se encontraba una joven, se veia mal de su hombro. El reloj avanzaba lento, apenas daban las 4:30, de otro cuarto salio un hombre maduro llamando a la joven, ella paso junto a la pareja y ahi la mujer comprobo que efectivamente su hombro estaba abultado, de reojo la siguio con la mirada y noto como su pareja le veia el trasero, ella se molesto, pero, no podia decir nada, el con una sonrisa en el rostro volvio poco a poco a mirar al frente, y noto la mirada de su mujer, se puso serio, enojado por el hecho de que con la mirada le recriminara el verle las posaderas a la joven, el la fulmino con sus ojos a lo que la mujer agacho la mirada. Pasaron 5 minutos, la mama del niño se desespero y se fue con su niño, no habían pasado ni 20 segundos cuando un joven apuesto llamo a la señora que ya no estaba, nadie respondió, los ojos del joven recorrían la sala de espera cuando se topo con la figura de la mujer, ella lo miro furtivamente, se sonrojo al ver esos ojos negros, El joven se dirijio a la recepción para preguntar el nombre de la mujer, El acto seguido la llamo para consulta, ella se levanto, el marido hizo el ademan de seguirla, la mujer se decepciono por esa reacción, ya que quería pasar sola con ese hombre, el marido no se levanto pues la joven del hombro salio del consultorio en el que estaba, ella se quedo sentada en el lugar en el que estaba mientras el hombre maduro que la atendió hablaba con la recepcionista, ella vio como el marido la veía, el ni se inmuto por su mujer, la joven ni lo pelaba, el hombre maduro pedía pomadas a la recepcionista, de pronto ella sintió una mano que la ayudaba a entrar al consultorio, se volteo a ver que no era el joven, sino una muchacha de rasgos finos, entro a la habitación.
Dentro del cuarto predominaba el mismo tono azul de la fachada del edificio, al fondo una persiana que cubria una ventana abierta, noto como la persiana se movia dando paso al aire del exterior, la luz del sol se filtraba por la persiana, haciendo lineas de luz en el interior del cuarto, a un lado de la habitacion habia un biombo, del cual salio el joven apuesto que le habia hablado, la muchacha que la metio a consulta se fue, quedando los dos solos, el se acerco a ella, su aroma enervaba el olfato de la mujer, ella no sabia que hacer, se sentia a merced de ese hombre joven, miraba sus cejas pobladas, sus ojos negros, sus pomulos definidos y los labios gruesos se movian diciendole algo que ella no escuchaba, solo su nombre la saco del trance en el que estaba. el joven le pregunto que dolor tenia, ella le indico la espalda baja, el joven la agarro de la cintura y palpo el área, ella se sonrojo, el le dijo que se quitara la blusa y se acostara boca abajo sobre la mesa de masajes, la mujer, como hipnotizada se despojo de su prenda, se veían unos senos turgentes, firmes, redondos, un brasiere morado de encaje cubría sus encantos. se acostó en la mesa, de pronto sintió algo extraño, el joven desabrocho el brasiere, el sintió que la mujer se molesto, ya que su cuerpo quiso levantarse, el con su voz firme y llena de erotismo le dijo que solo lo había quitado para aplicar un aceite para relajar los músculos, ella de dejo hacer no muy convencida, quedo en alerta.
El ambiente estaba impregnado del aroma de tierra mojada, afuera empezaba a caer una fina lluvia, era un aroma relajante, la temperatura bajo un poco, la piel de la mujer se erizo ante ese hecho, de pronto, un aroma a rosas lleno sus pulmones, un olor dulce, suave se sentía en el lugar. Un calor rico se sentia en su espalda, sintio unas manos grandes, las manos iban y venian por su espalda alta, el tocaba a la mujer como si fuera una tela de seda, suave, pero firme a la vez. ella no puso resistencia al sentirlo, ya que la combinacion de sus manos, el aroma del aceite y la voz del joven la hacian sentir: excitada.
El joven masajeaba la espalda, escuchaba pequeños gemidos provenientes de la mujer, el acto seguido, se dirigio a su espalda baja, el veia las nalgas de la mujer mientras masajeaba su espalda baja, era una mujer madura, estatura media, agraciada sin ser bonita, pero su cuerpo era exquisito, el contemplaba el trasero de la mujer, cuando sin querer sus manos tocaban un poco mas abajo de la espalda, a lo que la mujer, sin pena y con un rubor en el rostro se levanto excitada, exaltada, lo miro, el la miro apenado, ella lo miro con deseo, pero no podía, no debía, o si? el joven pidió disculpas, la mujer no dijo nada y lo miro bien, era atlético, alto, la bata se trasparentaba, dejando le ver los musculos del pecho y abdomen. se ruborizo mas, el joven pidió que se acostara nuevamente para seguir el masaje, argumentando un posible nudo de los nervios que ya estaban entrando en calor en el area afectada, asi que debia proseguir, ella nuevamente hipnotizada por la voz y su aroma se dejo hacer, se recosto, el le bajo un poco el pantalon para palpar mejor el area, ella se lo desabrocho, actuo en automatico, no era ella misma, pero lo hizo, el joven vio un espectaculo maravilloso, un bikini morado de encaje cubria las nalgas de la mujer, blancas, firmes por el ejercicio, el no sabia que hacer, se quedo paralizado, pero, recupero la compostura y el "profesionalismo", poco a poco paso sus manos cerca de las nalgas de la mujer, ella gemia discretamente, imaginaba miles de escenarios en los que ella era poseida por ese hombre que podria ser su hijo, el revelo su excitacion con una ereccion. Los dos estaban fuera de si, ella no sentia mas que deseo, deseo porque algo mas pasara entre ellos, el por su parte, deseaba poseer a aquella diosa que tenia recostada.
Se puso mas aceite en sus manos, se enfoco en masajearle las nalgas, lo que el bikini dejaba ver, ella dio un respingo al sentir unas manos ajenas a las de su marido tocando lo que jamas nadie habia tocado, mas que el, se excito mucho, el por su parte tenia una ereccion enorme en su pantalón, sus manos bajaban por sus muslos, la parte anterior a las rodillas, los chamorros y pies, ella gemía mas y mas alto, el tambien perdió la compostura, se sintió afortunado al tener semidesnuda a esa mujer madura. ella por su parte solo deseaba que el la poseyera miles de veces,
Las escenas que pasaban por su mente jamas habian sido concebidas, era pecado decia su familia, sus amigas, pero ahora, al estar con alquien ajeno a todo se sentia libre, deseada, sexual, ella pensaba que le daria lo que deseara sin pedirlo, que la poseyera sin dudarlo si la miraba, inmersa estaba en esos pensamientos impuros cuando algo la trajo a la realidad, de su vagian salian pequeñas punzaditas de placer al sentir una boca en sis pies, el joven ya se habia quitado la bata, dejando ver su torso velludo, musculoso, ella al verlo se volteo nuevamente, apenada, excitada, caliente. El por su parte, se despojo de su pantalon, su boxer, masajeaba su pene mientras metia los dedos del pie en su boca, su lengua los recorria, el veia como la mujer se estremecia y retorcia en la mesa de masajes, sin dudarlo se desnudo, poco a poco con su boca subio por detras de sus piernas, ella gemia sin tapujos, cuando sintio los labios del joven cerca de donde nacen sus nalgas automaticamente abrio las piernas, no le importo sentirse "sucia" al hacerlo.
El noto como en el puente del bikini se veia una mancha de excitación, justamente donde estaba su vagina, de manera casi primitiva se acerco a oler lo que veia, aspiro profundamente el aroma de mujer ardiente, ella al sentir los cabellos del joven tan cerca se vino copiosamente, apenada, ruborizada, excitada y caliente se volteo a verlo, lo miro, miro a ese ejemplar masculino en todo su esplendor, miro su cuerpo, sus musculos, su miembro viril duro, brilloso, venoso y deseando hacerla suya. Acto seguido, y siendo otra mujer, se quito el bikini humedo, como jamas lo habia echo, lo avento a su "amante" en el pecho, y cayo en su pene, el bikini quedo colgado ahi, ella lo miro, era otra, el demonio del deseo se habia posesionado de ella, abrio sus piernas, abrio su vagina y el se abalanzo sobre su cuerpo, besandola, sus manos recorrian su cuerpo suave, apretando sus senos mientras sus lenguas luchaban entre si, ella se dejo hacer, por primera vez, desde su matrimonio, era una puta, algo que su marido siempre le pedia que fuera en la cama, y por primera vez era infiel, algo que jamas penso que llegaria a ser, pero este joven lo valia, era totalmente diferente a su marido, se sentia desmayar al sentir ese pene meterse en su vagina, de inmediato se vino, el la puso de mil maneras, y en cada una le arranco un orgasmo.
No supo a que hora fue, o como paso, desperto, estaba vestida, el cuarto nuevamente olia a tierra mojada, se incorporo en la mesa de masajes, el joven se lavaba las manos tras el biombo, lo noto tranquilo, normal, habra sido un sueño? penso. El joven se le acerco, le dijo que tenia una leve inflamacion en el costado izquierdo de la espalda baja, le dijo el nombre de una pomada, ella desconcertada lo miro, esperando una leve mirada de complicidad por lo que habia acontecido, no obtuvo respuesta, salio parsimoniosamente del cuarto, la esperaba su marido, el la noto rara, ausente, su mirada no decia nada, ella, absorta en sus pensamientos, iban y venia, tratando de encontrar sentido a lo "ocurrido". Se dirijio a recepcion, pidio la pomada, su marido le pregunto que que habia ocurrido, ella no respondia, pensaba, que habia pasado, fue real? fue un sueño? una pregunta de el la saco del trance en el que estaba: Que tienes mujer, que te pasa, te estoy hablando; ella reacciono, le dio una sonrisa forzada, como queriendo ocultar su vergüenza ante el, ya que, antes ni con el pensamiento le era infiel.
Ambos se dirijian rumbo a la salida, el le seguia insistiendo, ella apenada, no sabia que habia pasado, se subio al carro, volteo a ver la casa, la fachada lucia un azul mas intenso a causa de la lluvia, observo largo rato esa casa, en donde le fue infiel a su marido, y ademas, lo disfruto enormemente.En eso, de una de las ventanas vio al joven masajista que la habia atendido, el le guiño el ojo, y de entre sus ropas extrajo una prenda familiar para la mujer: el bikini morado de encaje, ella se sonrojo, no sentia que no lo traia, se puso nerviosa, no sabia que hacer, era excitante verlo ahi con esa prenda que momentos antes cubria su vagina y ahora, estaba en manos de aquel apuesto hombre, el joven acerco la prenda a su nariz y respiro profundamente, ella sintio unos pequeños choques electricos que nacian de su vagina y que estremecian a todo su cuepo, tuvo un orgasmo instantaneo, su sensibilidad estaba a flor de piel, su mirada perdida, nublada, vidriosa, no emitia gemido alguno, los contenia, temia que la escuchara su marido y asi, se alejo de ahi,.....pensando, planeando, y deseando repetir lo que vivio esa tarde.
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